En las cercanías del Mercado Central de Guayaquil, los comerciantes están listos para recibir un aumento en las ventas de uniformes escolares y zapatos, a medida que se aproxima el inicio del ciclo escolar. A finales de marzo, las calles de la ciudad se llenaron de promociones y ofertas, con vendedores llamando a los compradores con ofertas como “uniforme barato desde $5” o “descuento por media docena”.
La temporada de ventas escolares está en pleno auge en los alrededores del Mercado Central, y los negocios locales han comenzado a ofrecer uniformes y accesorios relacionados con el regreso a clases. En los últimos días de marzo, los comercios de la zona hicieron un giro en su oferta, que previamente se centraba en disfraces o ropa de lluvia, para centrarse en la venta de artículos escolares. Esta transición de productos coincide con el inicio de las vacaciones de verano para las instituciones educativas, lo que marca el inicio de la temporada alta de compras.
Preparación anticipada para las ventas de uniformes
María Padilla, dueña de un local especializado en la confección de uniformes, explicó que sus operaciones comenzaron en diciembre de 2024, con el objetivo de contar con suficiente inventario para las semanas previas al inicio de clases. No obstante, este año decidió no producir grandes cantidades de prendas, sino más bien observar cómo evolucionan las ventas a partir de mediados de abril. «Esperaremos a ver cómo se venden los primeros productos antes de decidir si fabricamos más», comentó Padilla.
Por otro lado, algunos comerciantes, como Odalia Chimbay, tienen expectativas altas para los días cercanos al inicio del ciclo escolar. A pesar de que la demanda aún es moderada, especialmente para los uniformes de instituciones públicas, se espera un aumento significativo en las compras cuando el inicio de clases se acerque. «Aún no hemos tenido las ventas que esperábamos, pero sabemos que a partir de abril todo cambiará», agregó Chimbay.
Préstamos y preparativos de los comerciantes
Muchos de los comerciantes ya han realizado préstamos para abastecer sus negocios con los artículos necesarios para la temporada escolar. Gabriela Guamán, propietaria de un puesto en Pío Montúfar, relató que invirtió casi $1.500 para llenar sus estanterías con camisas blancas, pantalones en diferentes colores y uniformes de educación física. Guamán espera que esta inversión rinda frutos con las compras anticipadas, ya que algunos padres de familia ya están aprovechando el dinero del décimo para adquirir los uniformes antes de que empiecen las clases.
«Todos tenemos fe de vender, que la gente no solo venga a preguntar. Ya estamos viendo que algunos padres están empezando a hacer compras anticipadas», explicó la comerciante.
Familias comprando por fases para el regreso a clases
Javier Castro, por ejemplo, es uno de los padres que ya ha comenzado a adquirir los uniformes escolares de su hijo, quien comenzará el tercer curso. Desde mediados de marzo, Castro ha ido comprando de a poco lo necesario para el regreso a clases. En una de sus visitas recientes, gastó alrededor de $20 en un pantalón y dos camisas. «La próxima semana nos toca comprar los útiles escolares, y así vamos adquiriendo todo poco a poco», comentó el padre.
Las familias de Guayaquil, especialmente aquellas con un presupuesto limitado, destinan entre $20 y $50 para la compra de uniformes escolares, dependiendo de la calidad y cantidad de los artículos. En los locales del centro, los uniformes empiezan desde $5, con prendas como camisas manga corta de color blanco azulado disponibles desde $4 o $5. Los zapatos negros, especialmente los de tallas pequeñas, se encuentran desde $10.
Comerciantes autónomos también participan en la temporada escolar
Además de los locales establecidos, los comerciantes ambulantes también han encontrado una oportunidad en la demanda de productos escolares. En las calles cercanas al Mercado Central, algunos vendedores ofrecen artículos como cinturones, ropa interior y medias a precios muy accesibles, comenzando desde $2. Tito Paucar, quien solía vender gafas, ahora ha ampliado su oferta a cinturones de diferentes colores y materiales. «Aquí tenemos cinturones de todos los colores que a veces piden. Si no los tengo, me apoyo con otros vendedores de la zona», comentó Paucar.
Con estos esfuerzos de preparación y venta anticipada, tanto los comercios establecidos como los autónomos están listos para la temporada alta de ventas escolares que se espera para los primeros días de abril, cuando las familias hagan las compras finales antes del regreso a clases.

