La situación de Mayra Salazar, excomunicadora institucional de la Corte del Guayas, se complica aún más con una denuncia formal por perjurio presentada el 10 de marzo de 2025. La denuncia, interpuesta por Fausto Alarcón Gómez, primo del exasambleísta Pablo Muentes, surge a raíz de su participación como testigo protegido en los casos Metástasis y Purga. Este último, un proceso judicial de alto perfil, investigó a varios implicados en delincuencia organizada, incluido Muentes, quien fue sobreseído en dicho caso.
La denuncia presentada ante la Fiscalía en Quito solicita una investigación por el posible perjurio cometido por Salazar durante su testimonio anticipado en el caso Purga. Este testimonio fue clave para las acusaciones de la Fiscalía, que logró vincular a diez procesados con actividades de delincuencia organizada, entre ellos Pablo Muentes y Fabiola Gallardo, expresidenta de la Corte de Justicia del Guayas. Gallardo, quien fue jefa de Salazar, también se encuentra entre los condenados en este proceso judicial.
Contexto del Caso Purga y las acusaciones de delincuencia organizada
El caso Purga es uno de los juicios más sonados en Ecuador en los últimos años, pues involucra a varios funcionarios de alto perfil en la Corte de Justicia del Guayas. Este proceso penal investigó a diez personas, entre ellas Pablo Muentes, Fabiola Gallardo y otros exfuncionarios, quienes fueron acusados de ser parte de una red de delincuencia organizada. Además de estos condenados, tres personas fueron sobreseídas, entre ellas Fausto Alarcón, primo de Muentes, quien ahora acusa a Salazar de perjurio.
Durante el juicio, la Fiscalía utilizó el testimonio anticipado de Salazar como uno de los elementos clave para sustentar la acusación contra los implicados. En su declaración, Salazar proporcionó detalles sobre las acciones que vincularían a los procesados con actividades ilícitas. Sin embargo, tras la sentencia, Fausto Alarcón, quien fue sobreseído, presentó la denuncia por perjurio, alegando que el testimonio de Salazar habría sido falso y que su declaración pudo haber sido manipulada para afectar a los acusados.
Las implicaciones de la denuncia por perjurio
El perjurio es un delito grave en el sistema judicial ecuatoriano, ya que implica mentir bajo juramento durante un proceso judicial. En este caso, si se comprueba que Mayra Salazar cometió perjurio en su testimonio, las consecuencias legales podrían ser significativas, incluyendo una posible condena penal. Esta nueva acusación llega después de que Salazar cumpliera con una sentencia reducida de quince meses de cárcel en el caso Metástasis, donde también fue procesada por su vinculación con actividades ilícitas.
El hecho de que la Fiscalía haya utilizado el testimonio de Salazar como base para acusar a los procesados en el Caso Purga agrega complejidad a la situación, ya que se cuestiona ahora la veracidad de esa evidencia. De ser comprobado el perjurio, la defensa de los acusados podría presentar nuevos argumentos para apelar las sentencias ya emitidas, lo que podría derivar en una revisión completa de los procesos judiciales relacionados.
¿Qué sucede ahora con Mayra Salazar y su futuro judicial?
La denuncia por perjurio contra Mayra Salazar abre un nuevo capítulo en su trayectoria judicial. Actualmente, la excomunicadora está siendo investigada por la Fiscalía General del Estado, que deberá determinar si su testimonio en el Caso Purga fue falso o manipulado de alguna manera. En caso de que se inicie una investigación formal por perjurio, Salazar podría enfrentar nuevos cargos y, si es hallada culpable, una posible condena que podría sumar más tiempo de prisión a su ya complicada situación judicial.
Este caso es un reflejo de cómo los procesos judiciales en Ecuador, especialmente los que involucran a figuras de alto perfil, pueden volverse aún más complejos cuando surgen acusaciones de irregularidades en los testimonios y pruebas presentadas. La Fiscalía deberá actuar con diligencia para esclarecer los hechos y garantizar que se haga justicia en todos los casos involucrados.
