En un esfuerzo por mejorar la seguridad en Guayaquil, la empresa Segura EP, a través de convenios con comités barriales, está implementando un innovador sistema de vigilancia en varios barrios de la ciudad. Este sistema incluye la habilitación de salas de monitoreo equipadas con cámaras de seguridad y vehículos para patrullaje, con el objetivo de prevenir delitos y mejorar la respuesta ante emergencias. Las primeras salas se están abriendo en puntos clave como Urdesa central, la vía a la costa, Ceibos, y zonas cercanas a los malecones Simón Bolívar y del Salado.
En la avenida Víctor Emilio Estrada, en Urdesa, un antiguo Puesto de Atención Inmediata (PAI) está siendo transformado en un moderno centro de monitoreo. La fachada del edificio está siendo remodelada, y el espacio interior cuenta con nuevas instalaciones, incluidas puertas de madera y un piso blanco. Este centro entrará en funcionamiento en marzo, con un operador encargado de monitorear las cámaras que vigilan la zona las 24 horas del día. La iniciativa surge como respuesta a las solicitudes de los ciudadanos, quienes pidieron medidas más efectivas de seguridad en áreas con alta incidencia delictiva.
Álex Anchundia, gerente de Segura EP, explicó que el objetivo de estas estaciones es generar un trabajo preventivo. Los operadores de las salas podrán detectar comportamientos sospechosos y coordinar rápidamente con el ECU911 para desplegar una respuesta eficiente. En total, se habilitarán entre cinco y diez de estas estaciones en todo Guayaquil durante el año, en barrios que incluyen Urdesa, Kennedy, Miraflores, y Atarazana.
Las denominadas Estaciones de Atención Seguras (EAS) se encuentran en antiguas instalaciones policiales que, con el tiempo, fueron desactivadas o carecen de los recursos adecuados. Ahora, estas estaciones serán revitalizadas con tecnología moderna, como cámaras de vigilancia, y serán un punto clave para la coordinación de seguridad local. Además, la iniciativa contará con el respaldo de 40 vehículos nuevos proporcionados por el Municipio de Guayaquil para patrullar las zonas de alto riesgo.
En cada una de estas salas de monitoreo, se contará con personal capacitado y una flotilla de vehículos listos para intervenir en situaciones de emergencia. Por ejemplo, en Urdesa, el centro contará con diez camionetas destinadas exclusivamente para patrullajes en la zona, además de una moto de emergencia médica. La Policía Nacional y las Fuerzas Armadas también podrán sumarse a las actividades de estas estaciones para reforzar la seguridad en momentos críticos.
Cuando un operador detecte una situación sospechosa o delictiva, se generará una ficha de alerta que será enviada al ECU911, quien se encargará de despachar la fuerza pública necesaria para resolver la situación. La iniciativa busca no solo brindar una respuesta más rápida, sino también reducir la criminalidad mediante la presencia constante de vigilancia en las calles.
Cada una de estas estaciones representa una inversión significativa, estimada en $10,000 solo en adecuaciones civiles, sin contar los costos adicionales de los equipos de monitoreo y las camionetas. La expansión del proyecto también contempla la creación de nuevas estaciones en puntos estratégicos de la ciudad, como la calle Panamá y el cruce de la avenida 9 de Octubre, áreas que también han sido identificadas como de alto riesgo.
