El primer ministro británico, Boris Johnson, ha aceptado dimitir tras el aluvión de renuncias en su Ejecutivo, en una conversación con el líder del grupo de diputados conservadores sin cartera, Graham Brady, según informa la BBC.
«Está claro que la voluntad del Partido Conservador en el Parlamento es que debería haber un nuevo líder del partido y por tanto un nuevo primer ministro», dijo en un mensaje a la nación a las puertas del número 10 de Downing Street, su residencia oficial.
Johnson, que apareció rodeado por sus más cercanos colaboradores, además de su mujer Carrie con una de sus hijas, subrayó que el proceso para reemplazarlo ya se ha iniciado y que la semana que viene se ofrecerá un calendario.
Sin embargo, recordó que hasta que los conservadores elijan a un nuevo líder él seguirá al frente del Gobierno de forma interina, pese a que son muchos dentro y fuera de su partido que le reclaman que se marche ya.
El nombramiento de su sucesor al frente del partido conservador, y por tanto del Ejecutivo británico, debería conocerse antes de que los conservadores celebren su congreso anual, previsto para octubre, dijo una fuente de Downing Street.
A solo 16 días de alcanzar los tres años como primer ministro, la de Johnson sería una de las estancias más cortas en Downing Street desde 1900.
Dimisiones de ministros y secretarios.
El anuncio de la dimisión de Johnson llega después de una cascada de dimisiones desatada el martes 5 de julio tras la renuncia de los titulares de Economía, Rishi Sunak, y Sanidad, Sajid Javid.
Desde que Rishi Sunak y Sajid Javid renunciasen, Johnson afrontó un aluvión de dimisiones, entre ellos ministros y secretarios de Estado.
De las 57 renuncias, seis corresponden a miembros del Consejo de Ministros, 22 secretarios de Estado, 22 secretarios parlamentarios, cuatro enviados de comercio y tres vicepresidentes del Partido Conservador.
