Cambio climático afecta gravemente al agro ecuatoriano: Productividad se redujo hasta un 40% en 2024

ECONOMÍA

El cambio climático ha tenido un impacto severo en el sector agropecuario de Ecuador durante 2024, con una disminución de la productividad que ha oscilado entre el 20 % y el 40 %, afectando a diversas áreas de la agricultura y ganadería del país. Según el ministro de Agricultura y Ganadería, Danilo Palacios, los efectos climáticos, como las sequías y bajas temperaturas, han afectado considerablemente la producción. Este impacto, señalado durante una entrevista en Gamavisión el 13 de enero de 2025, es consecuencia directa de las alteraciones meteorológicas provocadas por fenómenos climáticos globales.

Uno de los fenómenos más significativos de este periodo fue la presencia de La Niña, que, a diferencia de El Niño, provoca un enfriamiento de las aguas del océano Pacífico, generando fuertes sequías y bajas temperaturas en las zonas costeras. En este sentido, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) ya ha confirmado la persistencia de La Niña para principios de 2025, lo que genera preocupación en el sector productivo.

Palacios explicó que, debido a estos cambios climáticos, el gobierno ecuatoriano está trabajando estrechamente con los productores para prepararse ante los retos venideros. Entre las medidas adoptadas, se incluyen la creación de reservorios de agua, la construcción de albarradas y pozos, así como la implementación de técnicas de tecnificación en el uso de los recursos hídricos. Estas estrategias están orientadas a mitigar los efectos de la sequía y asegurar la disponibilidad de agua en las épocas críticas.

En 2024, algunos sectores productivos fueron especialmente vulnerables a las condiciones climáticas. El sector bananero, por ejemplo, vio una reducción de hasta el 15 % en su productividad, debido a las bajas temperaturas que afectaron el proceso de enfunde de los bananos. De igual manera, el sector arrocero sufrió una caída de hasta el 30 % en la producción, especialmente en ciertas zonas, como resultado de las plagas que afectaron los cultivos durante el segundo semestre de 2024.

A pesar de estos descensos en la producción, el ministro destacó que, en algunos casos, las bajas cifras de oferta también han tenido un efecto positivo en los precios de los productos. Al haber menos oferta en el mercado, los precios tienden a aumentar, lo que beneficia a algunos sectores, aunque a costa de la reducción de la cantidad disponible.

Con respecto a la evolución de La Niña en 2025, la NOAA prevé que las probabilidades de que el fenómeno persista hasta abril son del 59 %, y un 60 % de probabilidad de que se experimenten condiciones neutrales entre marzo y mayo. Este panorama plantea nuevos desafíos para los agricultores y ganaderos, quienes se enfrentan a un clima cada vez más impredecible y, en muchos casos, perjudicial para sus cultivos y producción.

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