Exportaciones mineras caerán un 20 % en 2024 debido a apagones y crisis energética en Ecuador

ECONOMÍA

La crisis energética y una serie de problemas logísticos están afectando gravemente las exportaciones mineras de Ecuador, lo que provocará una caída estimada del 20 % en comparación con 2023. La viceministra de Minería, Rebeca Illescas, reveló que las expectativas de exportaciones para 2024 se han visto truncadas debido a varios factores que incluyen los apagones, la escisión institucional de las agencias de control y los retrasos en la emisión de licencias. Durante su intervención en el XIX Encuentro Anual de Minería (Enaep 2024) en Quito, Illescas explicó que, en 2023, las exportaciones de minerales alcanzaron casi 3.400 millones de dólares, con una proyección de crecimiento entre el 20 % y el 30 % para 2024. Sin embargo, debido a las dificultades actuales, la meta de exportación no se cumplirá.

Impacto de los apagones y la reestructuración de las agencias de control
Uno de los factores que más ha afectado a las exportaciones es la crisis energética. Los constantes apagones y las restricciones energéticas en el país han afectado directamente a las minas, limitando su producción y capacidad operativa. Además, la reestructuración institucional del sector energético, liderada por el presidente Daniel Noboa, que ha extinguido la Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos No Renovables (ARCERNNR) y creado tres nuevas agencias para controlar la minería, la electricidad y los hidrocarburos, ha complicado la obtención de licencias necesarias para la exportación de minerales.

La viceministra Illescas también mencionó que estos cambios en la estructura de las agencias de control han ocasionado retrasos en los trámites y una falta de coordinación, lo que afecta la eficiencia de las operaciones mineras. Aunque reconoció los problemas actuales, Illescas es optimista y asegura que las exportaciones se recuperarán el próximo año, ya que “los minerales están ahí”, haciendo referencia a la abundancia de recursos naturales en Ecuador.

La situación de la mina Mirador
Un caso específico que ilustra la crisis energética es la mina Mirador, el mayor yacimiento de cobre del país, que ha visto reducida su capacidad operativa debido a los racionamientos de electricidad. Según Illescas, Mirador ha estado operando al 50 % de su capacidad durante los últimos 10 días, lo que ha afectado significativamente sus exportaciones. La mina, propiedad de la empresa china Ecuacorriente, normalmente demanda 80 MW al Sistema Nacional Interconectado (SNI), pero en la actualidad solo consume menos de 42 MW. Esta reducción en el consumo energético es el resultado de una medida tomada en octubre, cuando el Gobierno ordenó desconectar temporalmente a la mina del SNI debido a los problemas energéticos que atraviesa el país.

Para que la mina pueda avanzar a la segunda etapa de su proyecto, se le ha pedido a Ecuacorriente que cuente con su propia generación de energía. Illescas explicó que, aunque las conversaciones están en marcha, la empresa aún no ha concretado una solución energética, y el Gobierno no autorizará la expansión del proyecto hasta que se resuelva este problema. La viceministra subrayó que, si bien el Gobierno no puede imponer a la empresa una solución específica, sí puede restringir el acceso a la electricidad, lo que obliga a Ecuacorriente a encontrar una alternativa.

La situación en Fruta del Norte
Por otro lado, la mina Fruta del Norte, operada por la canadiense Lundin Gold, ha tenido menos dificultades con los apagones debido a sus esfuerzos por instalar su propia capacidad de generación energética. Illescas informó que la empresa ha instalado 10 MW de capacidad propia, lo que les permite mantener sus operaciones con menos interrupciones, a pesar de los problemas energéticos que afectan a otras minas. Aunque la mina consume alrededor de 14 MW, la instalación de generadores adicionales les ha permitido reducir el impacto de los apagones, manteniendo sus operaciones cercanas a la normalidad.

Proyección a futuro
A pesar de las dificultades actuales, las autoridades mineras son optimistas respecto a la recuperación de las exportaciones para 2025. Illescas concluyó que, aunque los problemas de energía y los retrasos en la entrega de licencias han afectado las exportaciones de 2024, los proyectos mineros en curso, como Mirador y Fruta del Norte, continuarán siendo claves para el futuro de la minería ecuatoriana.

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