El 22 de noviembre, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército (CEE) informó con orgullo que había culminado con éxito la construcción del tapón del túnel de desvío en el complejo hidroeléctrico Toachi Pilatón. Esta obra representa la última fase de las labores civiles necesarias para la puesta en marcha de este importante proyecto hidroeléctrico en Ecuador.
Con la finalización de este trabajo, el CEE destacó que las actividades relacionadas con el circuito hidroeléctrico Toachi Pilatón están completas. Este paso es fundamental para asegurar la generación de energía eléctrica en el país, ya que el desvío y el taponamiento del túnel son claves para el control del flujo de agua necesario para operar las turbinas en la planta.
Obras de remoción y preparación para el embalse de la presa Toachi
El proceso de construcción avanzó rápidamente, y actualmente los trabajadores del CEE se encuentran realizando tareas de remoción de material en la zona para facilitar el llenado del embalse de la presa Toachi. Este paso es esencial para el correcto funcionamiento del sistema hidroeléctrico, pues se prepara el área para comenzar a almacenar agua en el embalse, lo que permitirá generar electricidad de manera constante.
En cuanto al río Toachi, el 16 de agosto de este año se logró que el río regresara a su cauce natural tras el retiro de la ataguía, colocada hace más de una década para desviar el flujo del agua y permitir la construcción de la presa que ahora forma parte integral del complejo Toachi Pilatón. Este proceso fue un paso clave en la construcción de la infraestructura hidroeléctrica.
Inicio de la cuenta regresiva para la operación de la central Alluriquín
El proceso de llenado del embalse de la presa Toachi comenzó oficialmente el 8 de noviembre, con la presencia de importantes autoridades del sector energético, como Inés Manzano, ministra encargada de Energía y Minas, y Fabián Calero, viceministro de Electricidad. Durante esta ceremonia, se marcó el inicio de la cuenta regresiva para la puesta en marcha de la central hidroeléctrica Alluriquín, que tiene una capacidad instalada de 204 megavatios (MW).
Según las declaraciones de la ministra Manzano, la primera turbina de la central Alluriquín, de 68 MW, está programada para comenzar a operar el 17 de diciembre, lo que marca el inicio de la generación de energía desde este complejo. Las otras dos turbinas, de la misma capacidad, se pondrán en marcha en los meses de enero y febrero de 2025, completando así la capacidad total de la planta.
Detalles de la infraestructura de la central Alluriquín y su impacto en la producción energética
La presa Toachi tiene una altura de 60 metros y un ancho de 170,5 metros, con un embalse que se extiende por tres kilómetros y tiene una capacidad de almacenamiento de 6.770 metros cúbicos de agua. Esta infraestructura es clave para la generación de energía en el país, ya que, una vez operativa, la central Alluriquín contribuirá con un total de 254,4 MW al Sistema Nacional Interconectado (SNI).
Con la incorporación de la capacidad de generación de Alluriquín al SNI, se espera un alivio significativo en los problemas de racionamientos de energía que enfrentan diversas regiones del país. El aporte de este complejo hidroeléctrico será crucial para asegurar un suministro estable de energía eléctrica, especialmente durante los picos de demanda.
Pruebas mecánicas y el papel de la tecnología rusa en la operación
El viernes 22 de noviembre, junto con el inicio de las pruebas mecánicas de la primera turbina de la central Alluriquín, se dio un paso más hacia la plena operación de la planta. Estas pruebas fueron realizadas en colaboración con los técnicos de Tyazhmash, una empresa rusa encargada de la fabricación de las turbinas de la central. La turbina de 68 MW comenzará a operar a mediados de diciembre, y las pruebas son un indicio de que la planta está lista para generar energía dentro del plazo previsto.
La colaboración internacional en este proyecto, que involucra la tecnología de la empresa rusa Tyazhmash, resalta la importancia de las alianzas estratégicas para llevar a cabo proyectos de infraestructura energética tan complejos como el de Toachi Pilatón. Esta asociación se refleja en la eficiencia con la que se están llevando a cabo las pruebas y las pruebas previas a la operación.

