La noche del domingo 3 de noviembre, durante el reciente feriado nacional, ocho viviendas fueron robadas en una urbanización de Samborondón, Guayas. En este suceso, un grupo de más de ocho individuos ingresó al lugar, aparentemente con la complicidad del personal de seguridad privada que custodiaba la zona. Los delincuentes lograron acceder al sector utilizando un tag de residente, lo que facilitó su entrada sin levantar sospechas.
La Policía Nacional ha iniciado una investigación para determinar el grado de implicación de los guardias de seguridad en el robo, que incluyó el hurto de dinero, joyas y otros bienes valiosos. Este caso ha generado gran preocupación en la comunidad, que ahora se enfrenta a la incertidumbre sobre la confiabilidad de los servicios de seguridad privada que se encargan de proteger sus residencias.
Vicente Auad, gobernador del Guayas, expresó que se están llevando a cabo las investigaciones correspondientes con el apoyo de la Policía especializada. “Estamos trabajando de manera conjunta para prevenir este tipo de incidentes de inseguridad”, comentó Auad, quien destacó la importancia de realizar un perfilamiento adecuado de las empresas de seguridad contratadas por las urbanizaciones. Según el funcionario, la referencia a la hora de contratar estos servicios no debe basarse únicamente en el costo más bajo, sino en la calidad y seriedad de la empresa.
Para prevenir futuros incidentes, el gobernador enfatizó la necesidad de una comunicación constante entre las autoridades, los representantes de las urbanizaciones y las empresas de seguridad. Además, mencionó que es fundamental que las garitas de seguridad cuenten con botones de pánico y que cualquier suceso inusual sea reportado de inmediato. “Es crucial conocer bien a quienes custodian las viviendas y, al mismo tiempo, cuidar de ellos”, agregó.
En cuanto a los perfiles de los agentes de seguridad, expertos en el tema han señalado que las empresas deben cumplir con requisitos más rigurosos al seleccionar a sus guardias. John Garaycoa, criminólogo y experto poligrafista, comentó que los servicios de seguridad deben adaptarse a la nueva realidad delictiva del país. Explicó que, en el pasado, los servicios de seguridad estaban orientados principalmente a atención al público, pero hoy en día requieren un enfoque mucho más técnico y especializado, con el uso de tecnología avanzada y personal capacitado.
Además, Jorge Villacreses, presidente de la Cámara de Empresas de Seguridad Privada del Ecuador, indicó que muchos agentes de seguridad carecen de la formación necesaria para identificar documentos oficiales o reconocer la identidad de funcionarios públicos. Esto ha generado situaciones de riesgo, como el caso reciente de un falso fiscal que ingresó a una vivienda con una orden de allanamiento falsa y luego se llevó a una pareja, que apareció asesinada días después. Villacreses enfatizó que, para mejorar la seguridad, es necesario que las empresas de seguridad privada realicen un análisis exhaustivo del historial de los aspirantes a ser guardias de seguridad, incluyendo entrevistas detalladas y verificaciones de su entorno personal.
Otro aspecto relevante señalado por Villacreses fue el uso indebido de los tags de acceso en las urbanizaciones. En algunos casos, los propietarios de viviendas alquilan sus propiedades, lo que genera que personas ajenas al lugar puedan obtener estos tags por períodos cortos, sin que se haga una supervisión adecuada. Esto representa una amenaza adicional para la seguridad de los residentes.
Ante estos desafíos, los expertos han expresado su disposición para trabajar en conjunto con las autoridades para fortalecer la seguridad en la provincia y evitar que situaciones como estas se repitan. Mientras tanto, la Gobernación del Guayas ha activado operativos de seguridad en las zonas de Daule, Samborondón y Guayaquil, en colaboración con el Ejército, la Policía Nacional y la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE), para hacer frente a la creciente preocupación por los delitos en la región.
