El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha hecho un llamado a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para que se pronuncie sobre el veto que su gobierno impuso a la entrada de Venezuela en el grupo BRICS. En un comentario realizado durante su programa semanal en la televisión estatal, Maduro expresó: “Prefiero esperar a que Lula esté bien informado y, como jefe de Estado, diga lo que tiene que decir en su momento”.
El veto, que se dio a conocer la semana pasada durante la cumbre de BRICS en Kazan, Rusia, fue justificado por el excanciller brasileño Celso Amorim, asesor de Lula. Según Amorim, la decisión se debió a una “ruptura de confianza” entre los gobiernos, relacionada con las promesas incumplidas de Maduro sobre la divulgación del escrutinio detallado de las elecciones en Venezuela.
Maduro, sin embargo, evitó atribuir directamente la responsabilidad de esta decisión a Lula, y en cambio dirigió sus críticas hacia el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, conocido como Itamaraty. “Ha sido un poder dentro del poder en Brasil durante muchos años y siempre ha conspirado contra Venezuela”, comentó el mandatario venezolano. Además, recordó que la cancillería brasileña ha tenido vínculos históricos con el Departamento de Estado de EE. UU., señalando que estas relaciones se remontan al golpe de Estado contra el presidente brasileño João Goulart en 1964.
La relación entre Lula y Maduro ha sido compleja. Aunque ambos líderes han sido aliados históricos, Lula ha mantenido cierta distancia de Maduro desde la controvertida reelección del presidente venezolano, que fue denunciada por la oposición como fraudulenta el pasado 28 de julio. Esto ha llevado a tensiones en sus vínculos diplomáticos.
En medio de esta controversia, el fiscal general venezolano, Tarek William Saab, puso en duda las circunstancias de un accidente doméstico que sufrió Lula, sugiriendo que podría ser una «coartada» para justificar su ausencia en la cumbre de los BRICS. Ante esto, Maduro optó por no entrar en el tema, diciendo: “Le toca a los médicos y al presidente Lula hablar”.
Los BRICS, un bloque formado inicialmente en 2009 por Brasil, China, India y Rusia, busca ofrecer una alternativa al G7. Sudáfrica se unió en 2010, y en 2023 se incorporaron Etiopía, Irán, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos. Maduro, en un tono desafiante, afirmó que Venezuela no depende de Brasil ni de ningún otro país, y que seguirá luchando por su inclusión en el bloque. “Nosotros no dependemos de Brasil para nada, ni de nadie. Así somos nosotros, rebeldes”, concluyó.
La situación actual subraya las complicadas dinámicas geopolíticas en América Latina y el papel de Venezuela en las discusiones internacionales. La respuesta de Lula a la solicitud de Maduro será observada de cerca, dado el impacto que tendrá en las relaciones bilaterales entre ambos países.

