Corea del Sur ha solicitado formalmente la «retirada inmediata» de las tropas norcoreanas que se encuentran en Rusia, un llamado que fue presentado al embajador ruso en Seúl. Esta acción se produce en el contexto del despliegue de alrededor de 1.500 soldados de fuerzas especiales norcoreanas en territorio ruso, los cuales están destinados a apoyar los esfuerzos de Rusia en su conflicto bélico en Ucrania.
Según información de la inteligencia surcoreana, este contingente de tropas se está aclimatando y se estima que en un futuro próximo se enviarán hasta 12.000 militares adicionales. El viceministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, Kim Hong-kyun, expresó las «graves preocupaciones» de su país por este movimiento y exigió el cese de la cooperación militar entre Corea del Norte y Rusia.
Kim Hong-kyun destacó que el suministro de tropas y armamento norcoreano a Rusia representa una «amenaza significativa» no solo para la seguridad de Corea del Sur, sino para la comunidad internacional en su conjunto. En respuesta, el embajador ruso, Georgui Zinoviev, defendió la cooperación entre ambos países, afirmando que se lleva a cabo en el marco del derecho internacional y no está dirigida contra la seguridad de Corea del Sur.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que Rusia continuará fortaleciendo sus lazos con Corea del Norte. «Corea del Norte es nuestro vecino y socio cercano; desarrollamos relaciones en todos los ámbitos, lo que consideramos un derecho soberano», afirmó Peskov en una rueda de prensa.
La OTAN, aunque no ha confirmado la llegada de tropas norcoreanas a Rusia, ha manifestado que tal acción representaría una «escalada significativa» en el conflicto, según lo declarado por su secretario general, Mark Rutte, en la plataforma X.
Las relaciones entre Corea del Norte y Corea del Sur han empeorado notablemente en los últimos meses, especialmente desde que Corea del Norte, que posee armas nucleares, ha acercado sus vínculos con Rusia, un aliado clave desde la creación del régimen norcoreano después de la Segunda Guerra Mundial.
Estados Unidos y Corea del Sur han sostenido que el líder norcoreano, Kim Jong Un, ha estado enviando armamento a Rusia para su uso en Ucrania. En este contexto, el presidente ruso, Vladimir Putin, realizó una visita poco común a Pyongyang en junio, durante la cual ambos países firmaron un tratado de defensa mutua, aunque los detalles de este acuerdo siguen siendo desconocidos.

