El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, realizó el 16 de octubre una visita a Ibarra, donde entregó seis licencias ambientales para proyectos de energía renovable en las provincias de Imbabura y Morona Santiago. Este acto tuvo lugar en la Universidad Técnica del Norte y contó con la presencia de Inés Manzano, ministra del Ambiente y Energía, junto a otras autoridades locales.
Con un retraso significativo, el presidente llegó en helicóptero y destacó la importancia de estos proyectos, que se espera generen 399,85 megavatios de energía. De estos, cuatro proyectos fotovoltaicos se desarrollarán en Imbabura, mientras que dos estarán ubicados en la provincia de Morona Santiago. Según los planes, la inversión privada en estas iniciativas alcanzará los 430 millones de dólares.
La ministra Manzano explicó que el proceso de licenciamiento ambiental se ha optimizado para facilitar la rápida ejecución de estos proyectos enfocados en la generación de energía limpia. Esto asegurará que alrededor de 340,000 hogares cuenten con acceso a electricidad a través de una transformación energética responsable.
“Hoy, el Ministerio del Ambiente presenta seis proyectos de energía solar para el desarrollo de Imbabura y Morona Santiago, con una capacidad de generación de 399.85 MW”, afirmó Noboa durante su intervención, que duró aproximadamente seis minutos. Además, subrayó que estas iniciativas no solo diversificarán y fortalecerán la matriz energética del país, sino que también crearán nuevas oportunidades laborales y contribuirán a la dinamización económica de cantones como Urcuquí, San Miguel de Ibarra, Antonio Ante y Gualaquiza.
Según técnicos del Ministerio de Energía, la implementación de estos proyectos generará aproximadamente 1,920 empleos directos, lo que resultará en un impacto positivo en la economía local. Esta acción ha sido calificada como un paso crucial hacia un futuro sostenible, en el marco de la transición energética y la conservación de los recursos naturales.
Michael Chauvet, representante de la empresa francesa Neoen, responsable de tres de los cuatro proyectos solares en Imbabura, mencionó que aún se requieren varios permisos, pero estiman que la construcción tomará alrededor de dos años. Durante este tiempo, la empresa prevé acceder a financiamiento para la instalación de las plantas solares.
Chauvet agregó que su objetivo es producir 500 gigavatios hora al año, lo que beneficiaría a unas 300,000 personas. Además, planean ofrecer una tarifa competitiva de cinco centavos de dólar por kilovatio hora, lo que representaría un ahorro significativo en comparación con el costo actual de ocho centavos.
Neoen ha comprometido una inversión de 180,000 dólares en estos proyectos, que abarcarán unas 360 hectáreas cubiertas de paneles solares en Ibarra, Antonio Ante y Urcuquí. La elección de Imbabura se debe a que la región cuenta con una de las radiaciones solares más intensas del país, lo que la convierte en un lugar ideal para el desarrollo de energía solar.
Con la entrega de estas licencias, el gobierno ecuatoriano da un paso significativo hacia la promoción de energías renovables y la creación de empleo, apuntando a una economía más sostenible y con mayor inclusión social.

