Con la llegada inminente del huracán Milton, clasificado como categoría 4, las autoridades de Florida han declarado el estado de emergencia y están instando a los residentes en las áreas afectadas a evacuar o buscar refugio. Este huracán, considerado “extremadamente peligroso”, se espera que toque tierra esta noche, y ya se sienten sus efectos en diversas localidades del estado.
Los vientos de Milton se extienden hasta 400 kilómetros desde su centro, lo que ha llevado a muchos, incluidos miles de ecuatorianos que residen en Florida por motivos laborales o académicos, a tomar precauciones inmediatas.
Hanah Cañizares, una estudiante universitaria originaria de Guayaquil que se mudó a Gainesville hace dos meses, comentó a EL UNIVERSO que la intensidad de Milton ya supera la del huracán Helene, que azotó la región hace solo dos semanas y dejó un saldo trágico de aproximadamente 230 muertes en EE. UU. “El viento y la lluvia son muy intensos. Es peligroso salir, ya sea a pie o en auto”, expresó Cañizares.
La Agencia de Gestión de Emergencias de EE. UU. (FEMA) advirtió que Milton podría resultar “catastrófico y mortal”, instando a la población a abandonar la zona de riesgo y buscar refugio seguro lo antes posible. Aunque en la zona de Cañizares no se ha emitido una orden de evacuación, la joven se siente inquieta por el clima inminente. “Nunca he vivido un huracán antes y no sé cómo manejarlo. En caso de que la situación empeore, no tengo adónde ir”, admitió.
Para prepararse, ha acumulado alimentos enlatados, agua potable y linternas, en previsión de cortes de electricidad.
Por otro lado, Liliana Jaime, quien ha vivido en Florida durante 20 años y recientemente se mudó a Vero Beach con su familia, también expresa su preocupación. Aunque ha enfrentado tres huracanes en el pasado, Milton la tiene nerviosa. “Hemos reforzado todas las ventanas con madera, tenemos suficiente agua, jugos y alimentos. Es probable que la luz se corte, pero contamos con un generador y suficiente gasolina”, explicó Jaime.
En Vero Beach, la situación es alarmante. “Los vientos han aumentado y la lluvia es torrencial, con calles comenzando a inundarse”, añadió. También mencionó que algunos refugios en la zona ya están llenos. “Sinceramente, estoy nerviosa”, concluyó Jaime.

