En conmemoración de su 25 aniversario, el Malecón Simón Bolívar, uno de los espacios más emblemáticos de Guayaquil, presenta una serie de proyectos para su futuro que buscan no solo mejorar la experiencia de los visitantes, sino también contribuir a la sostenibilidad ambiental. Este malecón, inaugurado hace 25 años entre el Hemiciclo de la Rotonda y la Torre Morisca, ha sido mantenido a lo largo del tiempo gracias a la donación de contribuyentes y su autosustentabilidad, generando sus propios ingresos.
Cada mes, se invierten aproximadamente $200,000 en seguridad y limpieza del malecón, junto con $78,000 destinados a su mantenimiento. Según Cidinha de Weber, gerenta de Comunicaciones y Marketing de la fundación que gestiona este espacio, el objetivo es atraer nuevamente a los guayaquileños hacia este icónico lugar que recibe casi 2 millones de visitantes mensualmente.
Visión para el Futuro
Con una clara misión de revitalizar el civismo en la ciudad, la fundación ahora se enfoca en ofrecer entretenimiento familiar, cultural y turístico. De Weber explica que el malecón debe ser un espacio que inspire a los ciudadanos a redescubrirlo. Para ello, se están desarrollando actividades mayormente gratuitas y se están abriendo puertas a inversiones extranjeras, lo que permitirá ofrecer propuestas más innovadoras y atractivas.
La atención también se dirige a mejorar espacios como el Palacio de Cristal y los comercios aledaños. La fundación busca constantemente innovar y adaptarse a las necesidades del mercado, planificando su agenda cultural y de entretenimiento según las demandas de los visitantes. En este sentido, el Palacio de Cristal no solo alberga ferias, sino también conciertos y eventos culturales, transformándose en un lugar donde la experiencia junto al río se vuelve inolvidable.
Interacción con el Río Guayas
De cara al futuro, la fundación tiene grandes planes para fomentar la interacción con el río Guayas. «En octubre tendremos una sorpresa que encantará a todos, ofreciendo actividades que permitirán a los visitantes disfrutar del río», anticipó de Weber. Esta iniciativa busca acercar a la comunidad a un recurso natural que ha sido esencial para la ciudad.
Concesiones y Orden
En cuanto a los emprendedores y vendedores autónomos, la fundación trabaja para mantener el orden y proteger las inversiones de los concesionarios que cumplen con sus obligaciones. Aunque el control es necesario, la fundación también reconoce las necesidades de los vendedores informales y busca un enfoque respetuoso para abordar la situación.
Proyectos en Pausa y el Mercado del Río
Respecto a los planes que habían estado en pausa, se ha confirmado que la segunda ala del Mercado del Río ahora alberga la Casa del Terror como un nuevo espacio de entretenimiento. Además, se están concesionando espacios en la plaza de artesanos, integrando oficinas y comercios para mantener la actividad comercial en la zona.
En cuanto al Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC), la fundación continúa apoyando su funcionamiento, manteniendo una buena relación con su administración mientras se realizan trabajos de mantenimiento.
Energía Limpia y Sostenibilidad
Finalmente, se ha señalado que hay planes para implementar energías limpias en ciertas áreas del malecón. «Estamos trabajando para que en el futuro podamos incorporar energías sostenibles en el espacio, lo que contribuirá a su autosustentabilidad», concluyó de Weber.

