En un discurso contundente ante la Asamblea General de la ONU, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski alertó sobre un nuevo riesgo que enfrenta su país: posibles ataques de Rusia a sus centrales nucleares. Afirmó que su nación «jamás» aceptará una paz impuesta desde el exterior, enfatizando la necesidad de defender la soberanía ucraniana en un conflicto que se prolonga por más de dos años y medio.
Zelenski reveló que recibió información preocupante de su servicio de inteligencia, sugiriendo que el presidente ruso, Vladimir Putin, planea desactivar las plantas nucleares de Ucrania al desconectarlas de la red eléctrica. «Cualquier incidente en nuestro sistema energético podría resultar en un desastre nuclear. Un día así no debe llegar nunca», advirtió, instando a Moscú a comprender la gravedad de la situación.
El mandatario ucraniano no solo se centró en la amenaza nuclear, sino que también cuestionó la lógica de una paz que implique aceptar un pasado colonial brutal. «¿Por qué alguien podría pensar que un colonialismo tan violento podría imponerse nuevamente en Ucrania?», interrogó, refiriéndose a las iniciativas de países como China y Brasil para mediar con Rusia.
Durante su intervención en el Consejo de Seguridad, Zelenski mostró su preocupación por el posible agotamiento del apoyo internacional a Ucrania y reiteró que «solo se puede obligar a Rusia a hacer la paz». Este llamado llega en un momento crítico, ya que Estados Unidos ha liderado una coalición de apoyo militar y financiero, aunque la dinámica podría cambiar tras las elecciones presidenciales estadounidenses del 5 de noviembre.
La respuesta de Moscú no se hizo esperar. Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, descalificó las declaraciones de Zelenski, señalando que intentar forzar a Rusia a negociar es un «error fatal».
Zelenski planea reunirse con el presidente estadounidense Joe Biden y miembros del Congreso para presentar un «plan de victoria» que busca culminar con la invasión rusa, iniciada en febrero de 2022. Aunque los detalles de este plan son escasos, se enfoca en fortalecer la posición de Ucrania para negociar con firmeza. «Una Ucrania fuerte obligará a Putin a sentarse a la mesa de negociaciones», declaró en una reciente entrevista.
Para reforzar su defensa, Ucrania solicita a sus aliados occidentales más sistemas de defensa antiaérea y misiles de largo alcance, cruciales para proteger sus ciudades de los constantes ataques rusos. En su discurso, Biden respaldó la resistencia de Ucrania, afirmando que Rusia ha fracasado en su intento de invasión y que la ONU debe continuar apoyando a Kiev hasta que logre la victoria.
El objetivo es asegurar que Ucrania esté en la mejor posición posible antes de la primavera boreal, tal como lo destacó el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Lammy.
Contexto global
Mientras tanto, la Asamblea General de la ONU acoge a más de 100 líderes mundiales, en un contexto marcado por crisis globales, especialmente en el Líbano y la Franja de Gaza. Este miércoles se espera que el presidente francés, Emmanuel Macron, impulse esfuerzos para reducir la tensión en Oriente Medio, donde la situación es crítica.
Con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtiendo que Líbano está «al borde del abismo», se prevé que el Consejo de Seguridad discuta la crisis con urgencia. Recientemente, Israel intensificó sus bombardeos en Líbano, resultando en más de 550 muertos en un solo día, el mayor número desde el final de la guerra civil en 1990.

