San Cristóbal sigue sin homicidios desde 2014, pero la inseguridad continental afecta el turismo en Galápagos, según el alcalde

SEGURIDAD

Desde 2014, el cantón San Cristóbal, ubicado en la isla homónima del archipiélago de Galápagos, no ha reportado casos de homicidios, femicidios ni sicariatos, de acuerdo con el Ministerio del Interior. Esta región ha mantenido un entorno seguro, gracias en parte al fuerte sentido de comunidad y a la cercanía de las fuerzas de seguridad.

Rolando Caiza, el actual alcalde de San Cristóbal, atribuye la estabilidad de seguridad en la isla a la cohesión social y a la constante presencia de la policía. Aunque reconoce que la seguridad en su cantón es más manejable debido a su tamaño reducido y la lejanía con el continente, también destaca que esto contrasta con los desafíos mayores que enfrentan las ciudades continentales.

El Consejo de Gobierno de Régimen Especial de Galápagos también realiza revisiones exhaustivas de los antecedentes de las personas que llegan al archipiélago para prevenir la entrada de individuos con historial delictivo. Caiza menciona que, en su comunidad, las infracciones tienden a ser menores, como robos ocasionales de objetos personales. Resalta que la identificación y gestión de personas con antecedentes penales se realiza con eficacia, gracias al sentido de comunidad y la colaboración entre los residentes.

Un ejemplo de este sistema de vigilancia comunitaria ocurrió cuando un grupo de visitantes con antecedentes penales llegó a San Cristóbal. Los residentes, al reconocer a estos individuos, evitaron que accedieran a servicios turísticos y de hospedaje. «Esto solo se logra con un trabajo en equipo continuo», subraya Caiza.

En San Cristóbal, los residentes utilizan grupos de mensajería instantánea para intercambiar información y las autoridades locales realizan reuniones periódicas para evaluar y mejorar la seguridad. Sin embargo, el alcalde reconoce que en las ciudades del continente, el manejo de la seguridad requiere el uso intensivo de tecnología y una coordinación más compleja entre los ciudadanos y las fuerzas del orden.

A pesar de su éxito en mantener una baja tasa de criminalidad, San Cristóbal ha enfrentado problemas menores relacionados con robos cometidos por jóvenes con problemas de adicción. Estos casos se manejan mediante su envío al continente para recibir tratamiento a través de la fundación Paraíso Solidario.

La inseguridad en el continente, sin embargo, tiene un impacto negativo en el turismo de Galápagos, un sector crucial para la economía local. La percepción de inseguridad en el país afecta la imagen del archipiélago, lo que se refleja en una disminución del 14,2 % en la llegada de turistas durante el primer semestre de 2024 en comparación con el año anterior. Caiza critica las estrategias del Gobierno, como el uso de vehículos militares en las presentaciones públicas, argumentando que dañan la imagen turística del país. Además, se opone a los aumentos en las tasas de ingreso para turistas, tanto nacionales como internacionales, considerándolos perjudiciales para la industria turística local.

«¿Qué turista querrá visitar un lugar que parece estar en guerra, a pesar de que San Cristóbal sea un oasis de paz?», cuestiona Caiza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *