El inicio de las pruebas para que la barcaza de generación eléctrica de la empresa turca Karpowership, situada cerca de la subestación de Las Esclusas en el sur de Guayaquil, se retrasa. Originalmente, se esperaba que el 26 de agosto marcara el comienzo de la generación de 100 megavatios (MW) para el sistema nacional interconectado (SNI) de Ecuador. Sin embargo, la barcaza no podrá iniciar estas pruebas debido a que fue desplazada de su ubicación inicial por corrientes laterales inusuales. Actualmente, se encuentra fondeada a unos 3 kilómetros de la subestación, según informó Nelson Jaramillo, asesor de Karpowership en Ecuador.
Durante las fases iniciales de amarre en Las Esclusas, la barcaza enfrentó problemas de posicionamiento causados por corrientes laterales que la movieron de su sitio. Esto llevó a la necesidad de implementar una solución de ingeniería para garantizar la estabilidad del buque en futuras operaciones. Jaramillo explicó que el equipo continúa trabajando en la puesta a punto de la barcaza y que las pruebas no se han detenido. “El proceso de ajuste y prueba sigue en marcha mientras se resuelve el problema de posicionamiento. La barcaza debe regresar a su ubicación original y establecer la interconexión con la subestación antes de iniciar la generación de energía”, dijo.
El asesor también señaló que se realizarán refuerzos en el sistema de amarre de la embarcación. La barcaza no regresará a Las Esclusas hasta que estos refuerzos estén completados. Por lo tanto, la interconexión planificada con Transelectric no se llevó a cabo durante el fin de semana, afectando el cronograma inicial que incluía pruebas de fibra óptica y líneas de transmisión.
A pesar de estos contratiempos, Jaramillo aseguró que los trabajos continúan según lo programado, aunque las pruebas de conexión a tierra previstas para el lunes 26 de agosto se posponen. El asesor mencionó que el lunes se tendrá una visión más clara sobre el nuevo cronograma para las pruebas con la subestación.
La barcaza turca tiene previsto aportar 100 MW al sistema eléctrico de Ecuador como parte de un contrato más amplio que incluye la provisión de 341 MW. Este esfuerzo es parte de la estrategia del Gobierno ecuatoriano para enfrentar una crisis energética que ha dejado un déficit aproximado de 1.080 MW. Para abordar esta situación, el Ministerio de Energía y Minas ha lanzado un plan para contratar 750 MW adicionales de nueva generación de electricidad, con un costo estimado entre 900 millones y 1.000 millones de dólares.

