A cuatro de los menores afectados se les amputaron las manos.
La manipulación de pirotecnia dejó a 10 niños ingresados en el Hospital Francisco Icaza Bustamante, actualmente se encuentran en la Unidad de Cuidados Críticos y 4 de ellos fueron sometidos a una amputación total.
«Unos niños armaron una bomba con las camaretas que no reventaron y dependiendo qué tanto avanzó la infección es el corte», dijo la madre de uno de los niños afectados.
Según la doctora Rocío Marín, tres pacientes van a ser intervenidos quirúrgicamente para tratar de salvar alguna parte de sus extremidades y tres pacientes tienen traumas oculares. Además, están trabajando en conjunto con otras especialidades como traumatología, cirugía plástica y asistencia psicológica.
Anteriormente, Esteban Cárdenas, comandante del Cuerpo de Bomberos de Quito, exhortó a la ciudadanía a evitar el uso de pirotecnia durante las fiestas de Navidad y fin de año. Advirtió que quienes elaboren, comercialicen o utilicen pirotecnia de manera ilegal pueden recibir de 15 a 30 días de prisión, según lo estipula el artículo 396 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).
En este marco, precisó que los más afectados son los niños y adolescentes de 5 a 13 años. Las principales lesiones que se han dado son desprendimientos de extremidades superiores y, en “el peor de los casos, amputaciones”, recordó.
