Vecinos en Costa Rica desafían prohibición de alimentar a casi 100 patos en lago artificial

Comunidad rechaza medida sobre fauna silvestre

Vecinos del residencial Concasa-Campo Real, en San Rafael de Alajuela, rechazan la prohibición de alimentar a los patos que habitan una laguna artificial del sector.

Según los residentes, cerca de 90 patos viven en el lago desde hace años y forman parte del entorno de la comunidad. Los vecinos aseguran que algunas de estas aves llevan hasta dos décadas en ese lugar y no conocen otro hábitat.

Por esta razón, consideran que la medida es injusta y podría provocar la muerte de los animales si dejan de recibir alimento.

El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) sostiene que las aves forman parte de la fauna silvestre y, por lo tanto, la ley prohíbe alimentarlas.

La institución citó la Ley N.º 7317 de Conservación de la Vida Silvestre, que establece que ninguna persona puede suministrar alimentos a animales silvestres.

Además, las autoridades indicaron que en la zona no solo se alimenta a los patos, sino también a otras especies.

Vecinos defienden a las aves

Pese a la prohibición, varios residentes continúan alimentando a los patos de forma discreta. Afirman que dejar de hacerlo de manera repentina podría provocar hambre y conflictos entre las aves.

Silvia Valverde, una de las vecinas del sector, cuestiona la medida y asegura que la comunidad siempre ha cuidado a los animales.

Los residentes incluso organizaron un sistema de aportes mensuales para comprar alimento y garantizar el bienestar de las aves.

Diferencias entre patos domésticos y silvestres

Los vecinos argumentan que las aves que viven en el lago corresponden a la especie doméstica Cairina moschata domesticus.

Esta es la versión domesticada del Cairina moschata, cuya forma silvestre sí está protegida por la legislación ambiental.

En cambio, otras aves presentes en la zona, como los pijijes, sí pertenecen a especies silvestres bajo protección.

Campaña para revertir la decisión

Ante la situación, los vecinos iniciaron una campaña en internet para reunir firmas y pedir a las autoridades que reconsideren la medida.

Los promotores de la iniciativa sostienen que retirar el alimento sin un plan técnico podría afectar gravemente la salud de los patos.

Según explican, el cambio repentino en la dieta podría provocar problemas digestivos y comportamientos agresivos entre las aves.

Mientras tanto, la comunidad asegura que seguirá defendiendo a los animales y analiza llevar el caso a instancias judiciales.