Cuando se habla de cursos vacacionales, la imagen habitual remite a actividades recreativas: deportes, baile o talleres artísticos mientras los estudiantes disfrutan del receso escolar. Sin embargo, en varios sectores de Guayaquil ese panorama empieza a transformarse.
Cada vez es más común ver a adolescentes que dedican sus mañanas a reforzar conocimientos en materias como matemáticas, física y química, con la mirada puesta en el próximo año lectivo.
El cambio no implica que las vacaciones hayan dejado de ser un periodo de descanso, sino que algunas familias están optando por aprovechar este tiempo para fortalecer el aprendizaje. La prioridad ya no es solo ocupar el tiempo libre, sino nivelar contenidos, corregir vacíos académicos y anticiparse a materias clave.
Mayor demanda en academias
En academias del norte y sur de la ciudad, la demanda por cursos de nivelación refleja esta tendencia. Instituciones como Academia Ciencias Exactas APOL, ubicada en la avenida Domingo Comín, y Academia Tesla, en la Alborada, registran un aumento de estudiantes durante el periodo vacacional.
Ambas coinciden en que los padres buscan algo más que entretenimiento: apuntan a reforzar bases académicas y preparar a sus hijos para enfrentar con mayor solvencia el siguiente ciclo escolar.
Estudiantes que buscan adelantarse
Mía, de 16 años, decidió inscribirse por iniciativa propia antes de pasar a segundo de bachillerato. Su objetivo fue evitar que las matemáticas se conviertan nuevamente en una dificultad.
Explica que identificó falencias en su aprendizaje y que el curso le ha permitido corregirlas y avanzar en nuevos contenidos. Destaca, además, que la práctica constante es clave para consolidar lo aprendido.
Programas que combinan repaso y avance
Desde Academia Ciencias Exactas APOL, Alba Miranda, gestora de proyectos, señala que muchos representantes detectan debilidades académicas en sus hijos y buscan corregirlas antes del inicio de clases.
El programa vacacional, que dura seis semanas, combina una fase inicial de repaso con otra de adelanto de contenidos. Está dirigido a estudiantes desde quinto de básica hasta tercero de bachillerato, con énfasis en matemáticas, física y química. El costo es de 299 dólares e incluye material de estudio.
Vacaciones como complemento educativo
Zarella, de 15 años, ya ha participado antes en este tipo de cursos. Recuerda que su primera experiencia surgió tras las clases virtuales, cuando sintió que no había adquirido bases suficientes.
Para ella, estos espacios funcionan como un complemento académico y también como un entorno donde comparte con otros jóvenes con intereses similares. Su meta es estudiar arquitectura, por lo que considera fundamental reforzar estas materias desde ahora.
Preparación desde etapas tempranas
En el norte de la ciudad, Academia Tesla impulsa un enfoque de preparación anticipada. Su fundador, Juan Carlos García, sostiene que no es necesario esperar a los últimos años de colegio para trabajar contenidos complejos.
Según explica, primero de bachillerato representa un punto crítico en la exigencia académica, por lo que los cursos vacacionales buscan facilitar esa transición.
El programa incluye matemáticas, física, química y ejercicios de razonamiento. El costo es de 175 dólares y también se complementa con programas anuales orientados a procesos de admisión universitaria, especialmente para instituciones como la Espol y la Universidad de Guayaquil.
Mirada hacia la universidad
Raúl, de 16 años, próximo a cursar tercero de bachillerato, tiene como meta ingresar a la Espol. Considera que el colegio ofrece contenidos básicos, mientras que en la academia encuentra una preparación más profunda.
Reconoce que al inicio enfrentó dificultades, pero ese proceso lo llevó a reforzar sus hábitos de estudio. Con el tiempo, sus calificaciones mejoraron y ahora valora estos espacios no solo por el aprendizaje, sino también por la posibilidad de colaborar con otros estudiantes.
Una tendencia en crecimiento
Mientras las actividades recreativas continúan siendo parte del periodo vacacional, en las aulas de varias academias de Guayaquil se evidencia otra realidad: estudiantes que utilizan este tiempo para fortalecer su formación académica.
Actualmente, Academia Ciencias Exactas APOL cuenta con cerca de 200 alumnos en sus distintas sedes, mientras que Academia Tesla registra alrededor de 140, cifras que reflejan el creciente interés por convertir las vacaciones en una oportunidad de preparación.

