La ciudad de Quito vivió por primera vez la celebración del festival Holi, una de las tradiciones más emblemáticas de la India. El evento fue organizado por la Embajada de la India en Ecuador y reunió a representantes diplomáticos, autoridades y ciudadanos en un encuentro marcado por el color y la integración cultural.
La jornada se desarrolló el sábado 28 de febrero en el edificio de la Biblioteca Nacional del Ecuador Eugenio Espejo, ubicado en el Centro Histórico. El espacio patrimonial se transformó en escenario de una celebración que combinó tradición, música y gastronomía india.
Holi, conocido como el Festival de los Colores, simboliza la llegada de la primavera y el triunfo del bien sobre el mal. En la India se conmemora durante la luna llena del mes hindú de Phalguna, generalmente en marzo, y es una de las festividades más representativas del calendario cultural de ese país.
Más de 200 invitados participaron en la celebración en Quito. Entre ellos estuvieron miembros del Cuerpo Diplomático acreditado en Ecuador, funcionarios del Gobierno, integrantes de la comunidad india residente y ciudadanos ecuatorianos interesados en la cultura asiática.
Los salones del edificio histórico fueron decorados con flores, globos y diseños tradicionales de rangoli. La celebración incluyó el tradicional lanzamiento de polvos de colores, música folclórica, danzas típicas y el sonido de instrumentos como el dhol y el nagada, además de un banquete con platos representativos de la gastronomía india.
Durante el evento, el Encargado de Negocios, Lokesh Kumar Meena, agradeció la acogida del pueblo ecuatoriano y destacó que esta primera celebración constituye un puente cultural entre ambos países. Señaló que desde la apertura de la embajada residente en Quito han recibido muestras constantes de hospitalidad y cercanía.
Según un comunicado oficial, Holi ha trascendido fronteras religiosas y geográficas, convirtiéndose en una celebración global de armonía y unión. Desde ciudades como Delhi y Vrindavan hasta capitales como Nueva York, Londres o Quito, el festival promueve un mensaje de convivencia, diversidad y alegría compartida.

