El puente colgante de Urdaneta fue cortado para evitar un colapso inminente. La decisión se tomó ante el aumento del caudal del río Catarama y la acumulación masiva de troncos y desechos.
Equipos técnicos intentaron durante más de 30 horas liberar la estructura, pero no lo lograron. La alcaldesa Amada Zambrano informó que intervinieron la obra, que tenía más de 50 años de antigüedad.
“Decidimos cortar la parte afectada con bomberos y un equipo externo para retirar la palizada que estaba arraigada”, explicó Zambrano, destacando que el puente representaba un riesgo mortal.
El gobernador de Los Ríos, Galo Lara, resaltó que la acción evitó daños graves. Sin el corte, la fuerza del río y los escombros habrían destruido el puente y los muros de contención, poniendo en riesgo zonas urbanas con hasta dos metros de agua.
La alcaldesa indicó que, ante emergencias, la sirena del Cuerpo de Bomberos sonará tres veces para movilizar apoyo.
Aunque el puente colgante está cortado, las parroquias Ricaurte y Urdaneta no quedaron incomunicadas. El tránsito se mantiene por el puente carrozable.
Zambrano aseguró que ya se planifica la restitución de la infraestructura. Una vez finalice la temporada de lluvias, comenzarán los trabajos para construir un nuevo puente peatonal que recupere la conexión tradicional entre Ricaurte y Urdaneta.

