Embarcaciones paralizadas, redes destruidas y pérdidas económicas marcan la situación que enfrentan pescadores artesanales en la provincia de Esmeraldas debido a la proliferación de la jaiba mora, un fenómeno que también afecta zonas costeras de Manabí.
Pescadores de varias caletas señalan que la presencia masiva de este crustáceo ha alterado gravemente las faenas de pesca. La especie, identificada como Euphylax dovii, invade las redes, destruye la carnada y deja inutilizables los equipos de trabajo.
Gerardo Álava, pescador de la parroquia Súa, explicó que la situación ha provocado daños importantes en las herramientas de pesca y ha dejado sin ingresos a numerosos trabajadores del mar.
Pérdidas económicas y redes destruidas
Los pescadores indican que al regresar a puerto encuentran las redes llenas de jaibas muertas. En muchos casos deben enterrarlas junto con los restos de artes de pesca debido al fuerte olor que generan.
Sebastián Chila, otro pescador afectado, explicó que el impacto es inmediato porque las jaibas llenan las redes en pocos minutos y dañan el material.
La presidenta de la cooperativa pesquera Valle de Súa, Gina Montenegro, informó que hasta el momento se han identificado cerca de 500 pescadores afectados. Sin embargo, el número podría aumentar conforme avance el registro provincial que preparan para presentar a las autoridades.
La dirigente explicó que la plaga afecta a todos los métodos de pesca, incluidos trasmallos y palangres. En muchos casos los pescadores solo logran recuperar los cabos de las redes.
Daños que superan miles de dólares
César Gerón, presidente de la cooperativa Bahía de Súa, señaló que las pérdidas económicas alcanzan aproximadamente 3.000 dólares por embarcación.
En actividades como la pesca de camarón, los daños pueden superar los 12.000 dólares, debido al alto costo de las redes y equipos utilizados.
Los pescadores indican que el fenómeno ocurre aproximadamente cada diez años, aunque esta vez ya acumula cerca de dos meses y medio afectando el litoral.
Investigación sobre el fenómeno
El Instituto Público de Investigación de Acuicultura y Pesca informó que durante el primer trimestre de 2026 se registró una presencia masiva de la jaiba mora frente a las costas de Manabí y Esmeraldas.
Según los análisis, la proliferación estaría relacionada con temperaturas del mar entre 26 y 27 °C, alta disponibilidad de nutrientes y condiciones ambientales favorables.
Los estudios también detectaron una elevada proporción de ejemplares en estado reproductivo avanzado, lo que sugiere que el fenómeno podría mantenerse durante un periodo prolongado.
El instituto mantiene un monitoreo permanente y recomienda al sector pesquero seguir la información oficial para aplicar medidas oportunas.
Pescadores piden ayuda urgente
Los trabajadores del mar advierten que la crisis se suma a otros problemas que afectan al sector, como la inseguridad en alta mar y los impactos ambientales provocados por derrames de petróleo registrados en la provincia.
Dirigentes pesqueros solicitan apoyo estatal para enfrentar la situación. Entre las medidas planteadas figuran la reposición de redes dañadas, entrega de bonos o acceso a créditos.
Johnny Pozo, representante de pescadores artesanales, indicó que si no reciben respuestas analizarán posibles protestas para exigir soluciones.
En la provincia de Esmeraldas existen 53 caletas pesqueras, que agrupan a cerca de 4.000 pescadores dedicados a la captura de mariscos, camarón, langostas y otras especies.

