El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a cuestionar la transparencia del sistema electoral a pocos días de las elecciones legislativas del domingo 8 de marzo. Ese día se renovarán el Senado y la Cámara de Representantes, mientras partidos de izquierda, centro y derecha eligen sus candidatos para la primera vuelta presidencial del 31 de mayo.
En una alocución televisada, Petro denunció un presunto “desacato a la justicia” y aseguró que la Registraduría Nacional, encargada de organizar las elecciones, no ha implementado un software estatal y auditable, tal como lo ordenó la justicia.
El mandatario criticó el sistema informático actual, contratado con una empresa privada, y advirtió que “hasta el día domingo ya no es posible una auditoría técnica del código fuente”. Según Petro, esto impide garantizar que no haya opacidad en los algoritmos usados para el conteo de votos.
Además, cuestionó el conteo preliminar que se realiza el mismo día de la votación, pero que no tiene valor legal. Lo calificó como un “derroche de dinero”, recordando que en ocasiones anteriores hubo diferencias de hasta un millón de votos frente al escrutinio oficial.
En paralelo, el Ministerio de Defensa informó que la fuerza pública ha movilizado al Comando Conjunto Cibernético para proteger la infraestructura tecnológica de la Registraduría Nacional. La institución detalló que se utilizará analítica avanzada de datos y ciberinteligencia para identificar patrones atípicos que pudieran estar asociados a delitos electorales.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, destacó que este “despliegue sin precedentes” busca generar confianza entre votantes y candidatos en los resultados oficiales de las elecciones.
Una encuesta reciente de Invamer muestra que la confianza ciudadana en la Registraduría Nacional alcanzó un 67,9 % en febrero, el nivel más alto en cuatro años. Al inicio de 2022, ese índice era de apenas 52,1 %.

