La Universidad de Chile se impuso 1-0 a Colo Colo en el Superclásico 199 del fútbol chileno, disputado en el estadio Monumental. Pese a enfrentar el compromiso con bajas sensibles, el equipo azul logró sostener la ventaja y quedarse con un triunfo de alto impacto.
Entre los jugadores que no estuvieron disponibles figuraban Lucas Assadi y el uruguayo Octavio Rivero, ambos fuera por lesión. Sin embargo, los dos acompañaron al plantel en Macul, respaldando al grupo desde fuera del campo en uno de los partidos más importantes de la temporada.
En el caso de Rivero, la jornada tenía un componente especial. El delantero tuvo un paso destacado por Colo Colo entre 2016 y 2018, por lo que su presencia en el estadio generó expectativa. Su pasado en el Cacique convirtió su reacción tras el pitazo final en uno de los momentos más comentados.
Una vez que el árbitro Cristián Garay marcó el final del encuentro, los jugadores de la U celebraron en el centro del campo. Durante el tradicional cántico de Un minuto de silencio, las cámaras de TNT Sports captaron a Rivero sumándose a los festejos, cantando y saltando junto a sus compañeros.
La imagen llamó la atención por su identificación con el plantel azul, pese a su pasado exitoso en el cuadro albo. El delantero no dudó en integrarse a la celebración, evidenciando su compromiso con su nuevo equipo en un clásico de alta tensión.
En el plano deportivo, el futuro inmediato del atacante aún es incierto. Rivero continúa en proceso de recuperación por una sinovitis en la rodilla izquierda, una lesión que arrastra desde hace meses y que ha condicionado su inicio en la Universidad de Chile.
Hasta ahora, el uruguayo apenas ha disputado dos partidos oficiales con la camiseta azul y no registra goles ni asistencias. Mientras avanza su rehabilitación, su regreso a las canchas dependerá de la evolución médica y de su puesta a punto física.

