Nueva York despide a Willie Colón con tributo musical en la Catedral de San Patricio

Los exteriores de la Catedral de San Patricio se llenaron de música y color el lunes, cuando los trombones tocaron La murga, un clásico de los legendarios salseros Héctor Lavoe y Willie Colón, en homenaje al fallecido artista.

Colón murió el sábado 21 de febrero, a los 75 años, en el Hospital Presbiteriano de Nueva York, en Bronxville, debido a problemas respiratorios. Tras dos semanas de duelo privado, la ciudad pudo rendirle un homenaje público.

Misa pública y emotivo tributo

La ceremonia se realizó con el ataúd presente en la Catedral de San Patricio, presidida por el obispo auxiliar de Nueva York, Joseph Armando Espaillat, de origen dominicano. Durante la homilía, el religioso destacó cómo la música de Colón marcó a varias generaciones de latinos, mencionando especialmente su clásico El día de mi suerte.

A la misa asistieron Julia Colón Craig, esposa del artista, y sus hijos Diego y Alejandro, quienes compartieron recuerdos sobre la pasión musical de Colón y su legado familiar.

Velorio privado y público

El velorio privado se realizó el sábado para familiares y amigos, mientras que el domingo 8 de marzo se habilitó la Funeraria McMahon en White Plains para que el público pudiera despedirse del músico. En la sala se mostraron fotografías del artista en su vida personal y profesional: paseando en motocicleta, junto a su perro, tocando el trombón y compartiendo con su familia.

Legado de Willie Colón

Willie Colón, nacido en Nueva York pero de origen puertorriqueño, se consolidó como uno de los referentes de la salsa mundial. Su música combinó trombones, ritmos caribeños y letras que reflejaban la vida de la comunidad latina, dejando una influencia imborrable en la cultura musical.

El homenaje en la Catedral de San Patricio refleja no solo el impacto de su obra, sino también el cariño del público y de los colegas músicos que reconocen su contribución a la música latina.