Juez de EE. UU. niega asilo a niño ecuatoriano detenido por ICE, pero la familia apela la decisión

Un juez de inmigración de Estados Unidos negó la solicitud de asilo de Liam C., un niño ecuatoriano de cinco años detenido junto a su padre por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos el pasado 20 de enero.

Sin embargo, la defensa confirmó que la decisión fue apelada, por lo que el menor y su familia podrán permanecer en territorio estadounidense mientras se resuelve el proceso.

Defensa presentó apelación ante tribunal migratorio

El abogado de inmigración Paschal Nwokocha explicó que la decisión del juez fue emitida hace varias semanas por un tribunal de inmigración en Nueva York.

El magistrado ordenó desestimar la solicitud de asilo y dispuso la expulsión de la familia del país.

No obstante, la defensa presentó una apelación ante la Junta de Apelaciones de Inmigración, que actualmente revisa el caso.

Mientras el recurso esté en trámite, la familia puede permanecer en Estados Unidos hasta que exista una decisión final.

Abogado cuestiona proceso judicial

Nwokocha afirmó que la defensa buscará proteger el derecho de la familia a presentar su caso ante la justicia migratoria.

Según el abogado, el tribunal desestimó la solicitud sin permitir que los solicitantes expusieran sus argumentos durante una audiencia completa.

Por ello, insistió en que la apelación busca que el caso sea evaluado en profundidad por las autoridades migratorias.

Familia ecuatoriana podría enfrentar deportación

La familia está integrada por Liam, su hermano de 13 años y sus padres Adrian Conejo Arias y Erika Ramos, quien además se encuentra embarazada.

De acuerdo con la defensa, todos ingresaron legalmente a Estados Unidos en 2024 como solicitantes de asilo y contaban con un caso migratorio activo.

Si la Junta de Apelaciones de Inmigración rechaza el recurso, la familia podría ser deportada a Ecuador.

El abogado señaló que los padres se encuentran impactados por la rapidez del proceso y reiteró que, según su defensa, no han cometido delitos en territorio estadounidense.