El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) afirmó haber logrado penetrar el escudo de defensa israelí mediante sus misiles Khyber, en un ataque dirigido a cargos militares y oficinas gubernamentales.
Según Irán, los proyectiles alcanzaron la oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu y el cuartel general de la Fuerza Aérea israelí el lunes 2 de marzo. Sin embargo, Israel calificó estas afirmaciones como “propaganda falsa”.
El ataque, según medios especializados como Interesting Engineering, habría tenido como objetivo evaluar los sistemas antiaéreos y antimisiles de Israel, incluidos los escudos Arrow y Patriot.
Los misiles Khyber poseen un alcance de 900 millas, son guiados por satélite y cuentan con ojivas maniobrables que aumentan la precisión y dificultan la interceptación por parte de sistemas defensivos.
Otra de sus ventajas es la capacidad de corrección de trayectoria durante el vuelo, lo que les permite responder rápidamente a medidas de defensa preventivas.
Los Khyber utilizan un propulsor hipergólico que reduce el tiempo de preparación del lanzamiento a solo unos minutos, facilitando ataques rápidos y sorpresivos.
Combinando una carga útil pesada con su rápida preparación y maniobrabilidad, estos misiles representan una amenaza significativa para objetivos estratégicos, según expertos en armamento iraní.

