Más de ocho décadas después de su desaparición en combate, investigadores identificaron los restos de un infante de marina estadounidense que murió durante la Segunda Guerra Mundial. Su familia ahora prepara su regreso a casa.
Se trata de Norton V. Retzsch, un marine originario de Cincinnati. El soldado desapareció en julio de 1943 durante un combate en las Islas Salomón, al noreste de Australia.
La identificación la realizó la Defense POW/MIA Accounting Agency (DPAA), una agencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos encargada de localizar militares desaparecidos.
Identificación mediante ADN y análisis forense
Los expertos confirmaron la identidad de Retzsch mediante registros dentales, estudios antropológicos y análisis de ADN mitocondrial
La familia también colaboró con la investigación. En 2006, su sobrina nieta Kim Opitz entregó una muestra de ADN al Ejército de Estados Unidos. Esa información permitió comparar los datos genéticos con los restos recuperados.
En 2025, la DPAA informó a la familia sobre el resultado de la investigación. Opitz explicó que la noticia generó una enorme emoción entre los familiares.
Durante décadas, la familia mantuvo la esperanza de conocer el destino del marine desaparecido.
El combate en el que desapareció
Antes de desaparecer, Retzsch avanzaba con la Compañía C hacia posiciones japonesas cerca de Enogai Point.
Durante la operación, las tropas estadounidenses cayeron en una emboscada en la jungla. Retzsch y otros dos infantes de marina nunca regresaron del combate.
Semanas después, una patrulla militar abatió a un soldado enemigo que llevaba la placa de identificación de Retzsch. Este hecho provocó confusión durante años sobre su destino.
Permaneció décadas como soldado desconocido
Tras la batalla, equipos militares recuperaron restos humanos en la zona y los trasladaron hacia Nueva Georgia y posteriormente a Finschhafen.
Las autoridades clasificaron los restos como Desconocido X-182.
En 1950 los enterraron en el Cementerio Americano de Manila, ubicado en Filipinas.
Décadas después, en 2019, investigadores exhumaron los restos para realizar nuevos estudios científicos.
Regreso definitivo a casa
Tras años de análisis, los especialistas confirmaron la identidad del soldado y notificaron a sus familiares.
La familia programó el entierro para mediados de abril en Marana, Arizona, donde recibirá honores militares.
Para sus parientes, el hallazgo pone fin a una larga historia de incertidumbre y demuestra que todavía existen posibilidades de identificar a soldados desaparecidos en la guerra.

