Las fuertes lluvias, deslizamientos de tierra e inundaciones han golpeado a la provincia de Imbabura, una zona tradicionalmente dedicada a la agricultura y la ganadería. Comunidades rurales reportan daños importantes en sembríos y dificultades para transportar sus productos.
Uno de los cultivos más afectados es el fréjol, con pérdidas que alcanzan hasta el 90 % de los campos sembrados, según datos de la Prefectura provincial.
Pérdidas económicas para agricultores
Las autoridades estiman que los daños en este cultivo representan pérdidas cercanas a $135.450 para los productores.
Incluso, desde la Prefectura advierten que podría registrarse escasez de semilla de fréjol, lo que pondría en riesgo la siembra de este producto en próximas temporadas.
El director de Desarrollo Económico de Recursos Hídricos de la Prefectura, José Boada, explicó que las lluvias han afectado principalmente a este cultivo debido a su vulnerabilidad.
El fréjol crece cerca del suelo, por lo que las inundaciones provocan que las raíces pierdan nutrientes y el cultivo muera.
Derrumbes complican el transporte agrícola
Las precipitaciones también generan problemas en la movilización de los productos agrícolas.
Boada señaló que derrumbes y deslaves dificultan el tránsito en varias vías rurales, lo que afecta directamente a los agricultores.
El transporte de productos como el durazno se vuelve más complejo. Cuando la fruta sufre golpes durante el traslado, pierde valor comercial y el productor recibe un precio menor.
Proyectos para prevenir inundaciones
Ante esta situación, autoridades locales impulsan obras para reducir el impacto del invierno.
El economista Jaime Pineda, presidente de la Junta La Victoria del cantón Antonio Ante, presentó un proyecto en el sector de San Roque, dentro de la comunidad Tamborhuairco.
La iniciativa contempla la construcción de canales elevados de drenaje para evitar anegaciones en los terrenos agrícolas.
Agricultores alertan sobre riesgo para sembríos
En estas comunidades se cultivan productos como maíz, fréjol y tomate riñón de invernadero.
Sin embargo, los pobladores advierten que cada temporada de lluvias provoca la caída de escombros desde las montañas hacia las plantaciones.
El agricultor Pedro Córdova señaló que las crecidas provenientes del cerro arrastran tierra, árboles y rocas, afectando incluso la vía Panamericana y los cultivos de la zona.
Mesas técnicas para enfrentar el invierno
La Prefectura de Imbabura informó que mantiene mesas técnicas con los distintos cantones para evaluar los efectos del temporal.
Entre las medidas preventivas se promueve la limpieza de canales de riego y quebradas, además de campañas informativas dirigidas a los agricultores para reducir los riesgos ante posibles derrumbes.

