Se reanudan audiencias del presunto cerebro del 11S en Guantánamo tras años de retrasos

Las audiencias preliminares contra Jalid Sheij Mohamed, señalado como el presunto cerebro de los Atentados del 11 de septiembre de 2001, se reanudan este lunes en la Prisión de Guantánamo, en Cuba. El proceso judicial permanecía detenido desde hace meses.

El caso continúa en fase previa desde hace casi 14 años. Los ataques ocurrieron hace cerca de 25 años y dejaron alrededor de 3.000 muertos en Estados Unidos.

El juicio contra Mohamed, considerado el prisionero más relevante recluido en Guantánamo, aún no tiene fecha definida. El proceso sigue en reorganización tras el fracaso de un acuerdo que buscaba cerrar el caso sin aplicar la pena de muerte.

Uno de los expedientes más complejos

Este caso representa el expediente más complejo de las comisiones militares creadas en Guantánamo. Desde 2002, Estados Unidos ha retenido allí a unos 780 hombres. Hoy permanecen solo 15 prisioneros.

Las autoridades consideran a todos ellos de alto riesgo o atrapados en un prolongado limbo legal.

Entre los detenidos están Mohamed y otros acusados por los ataques del 11S. Las autoridades los mantienen en instalaciones de máxima seguridad. Antes permanecieron en cárceles secretas de la CIA.

Durante esos años enfrentaron interrogatorios que incluyeron técnicas consideradas tortura, como el ahogamiento simulado.

Los cargos también alcanzan a Ammar al Baluchi, Walid bin Attash, Ramzi bin al Shibh y Mustafa al Hawsawi. Las autoridades los acusan de participar en la planificación de los atentados.

Un proceso marcado por retrasos

Los fiscales presentaron el caso por primera vez ante una comisión militar en 2008. Posteriormente el proceso se suspendió durante varios años.

En 2012, las autoridades reformularon el juicio bajo nuevas normas y reactivaron las audiencias preliminares.

Desde entonces, el caso acumula numerosos retrasos. Las audiencias se han frenado por disputas sobre el papel de la CIA en los interrogatorios. También han surgido denuncias de escuchas a los abogados defensores.

Además, las partes discuten el acceso a documentos clasificados y a informes del Comité Internacional de la Cruz Roja.

En 2023, un juez militar separó a Ramzi bin al Shibh del caso. El magistrado tomó esa decisión tras determinar que el acusado no tenía capacidad mental para enfrentar el proceso.

Intentos fallidos de cerrar Guantánamo

Durante su presidencia, Barack Obama intentó cerrar la prisión de Guantánamo. En 2009 firmó una orden ejecutiva para clausurar el centro en un año.

El plan fracasó por la oposición del Congreso de Estados Unidos. Además, surgieron obstáculos diplomáticos para trasladar a los detenidos a otros países.

Años después, la administración de Joe Biden retomó ese objetivo. El Gobierno revisó los casos de los prisioneros y logró repatriar o reasentar a más de dos decenas de detenidos.

Actualmente permanecen 15 reclusos en la base. Sin embargo, no existe una fecha clara para el cierre definitivo de la prisión.

Un acuerdo que terminó bloqueado

En 2024, fiscales militares alcanzaron un acuerdo con Mohamed y otros dos acusados. Ellos se declararían culpables y evitarían la pena de muerte. A cambio recibirían cadenas perpetuas.

El Gobierno presentó el pacto como una forma de resolver el caso con mayor rapidez para las víctimas.

Sin embargo, algunos familiares criticaron el acuerdo. Ellos exigían un juicio público y la posibilidad de una condena capital.

Finalmente, el gobierno estadounidense pidió a un tribunal de apelaciones frenar el pacto. Argumentó que el acuerdo impediría un proceso judicial completo.

La decisión devolvió el caso a su punto inicial y obligó a reprogramar las audiencias.

Organizaciones de derechos humanos advierten que Guantánamo podría prolongar su existencia. Señalan que aún quedan 15 presos y no existe una solución clara para los casos más complejos, como el del 11S.