El enigmático artista urbano Banksy ha sorprendido al mundo durante más de dos décadas con murales cargados de mensajes políticos y sociales. Sin embargo, su identidad sigue siendo uno de los mayores misterios del arte contemporáneo.
Una investigación publicada por Reuters vuelve a señalar a Robin Gunningham, un artista británico nacido en Bristol en 1973, como el posible autor detrás de la figura de Banksy.
Según el reportaje, Gunningham habría adoptado posteriormente otro nombre legal para mantenerse fuera del radar público.
Investigación reconstruye la trayectoria del artista
El trabajo periodístico, titulado En busca de Banksy, fue realizado por los periodistas Simon Gardner, James Pearson y Blake Morrison.
Para reconstruir la trayectoria del artista, los reporteros analizaron:
- registros públicos
- documentos judiciales
- entrevistas con personas cercanas a su entorno creativo
Uno de los puntos clave de la investigación se remonta a 2022, cuando el misterioso artista dejó una serie de murales en Horenka, cerca de Kiev, en Ucrania, zona afectada por la guerra.
Un mural que ayudó a seguir el rastro
Según el reportaje, el rastro de quienes participaron en esas obras permitió reconstruir parte del equipo que acompañó al artista.
De acuerdo con testimonios recogidos por Reuters, tres hombres llegaron en una ambulancia a un edificio destruido. Uno de ellos fue identificado como el fotógrafo británico Giles Duley, mientras que los otros dos permanecían enmascarados.
En el lugar colocaron plantillas de cartón y utilizaron pintura en aerosol para crear la imagen de un hombre dentro de una bañera, un estilo característico del artista.
Documentos judiciales y otra identidad
La investigación también revisó documentos judiciales en Estados Unidos relacionados con un arresto antiguo.
Entre ellos se encontró una confesión manuscrita que, según el reportaje, vincularía la identidad del artista con Robin Gunningham.
Además, el trabajo rastrea los primeros años del supuesto autor en Bristol y su paso por el Carlton Arms Hotel, en Nueva York, un lugar asociado históricamente con artistas y grafiteros.
La investigación sostiene que posteriormente Gunningham habría adoptado el nombre legal David Jones para desaparecer de los registros públicos y proteger su anonimato.
Defensa del anonimato del artista
El abogado del artista, Mark Stephens, respondió a Reuters que su cliente no acepta que muchos de los detalles incluidos en la investigación sean correctos.
Stephens advirtió que revelar la identidad del artista podría vulnerar su privacidad, interferir con su obra y ponerlo en riesgo, además de defender el anonimato como una herramienta que protege la libertad de expresión.

