Homicidios aumentan y extorsiones bajan en Quito durante el inicio de 2026

El inicio de 2026 en materia de seguridad en Quito muestra un panorama mixto. Mientras los homicidios aumentaron, delitos como robos y extorsiones registraron una reducción en comparación con el mismo periodo de 2025.

Datos del Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana y Gestión de Riesgos señalan que entre el 1 de enero y el 1 de marzo de 2026 se contabilizaron 41 homicidios, frente a 30 casos registrados en el mismo periodo de 2025. La cifra representa 11 muertes violentas adicionales en la capital ecuatoriana.

Menos robos en los primeros meses del año

Pese al aumento de homicidios, otros delitos de alto impacto muestran una disminución. Según el informe, los robos de mayor connotación bajaron cerca de 22 % durante los dos primeros meses del año.

En enero y febrero de 2025 se reportaron 2.581 robos, mientras que en el mismo periodo de 2026 se registraron 1.757 casos.

El director del observatorio, Agustín Burbano de Lara, explicó que el comportamiento de la delincuencia en la ciudad es ambivalente: algunos delitos disminuyen, pero otros, como los homicidios, presentan un incremento.

Zonas con más muertes violentas

Las estadísticas muestran que el aumento de homicidios se concentra principalmente en sectores como La Delicia, Eugenio Espejo y Calderón.

Las autoridades indicaron que cada caso es investigado por la Policía Nacional del Ecuador para determinar las causas específicas de los hechos violentos.

Reducción de extorsiones y fortalecimiento policial

En cuanto a las extorsiones, las autoridades señalaron que existe una reducción entre enero y febrero de 2026 frente al mismo periodo de 2025, aunque no se detallaron cifras oficiales.

El mayor Luis Heredia, jefe de análisis de información de la Zona 9 de la Policía, indicó que la estrategia policial se enfoca en atacar las economías criminales y focalizar operativos en sectores con mayor incidencia delictiva.

Medidas para mejorar la seguridad

Entre las acciones implementadas por las autoridades se encuentra la rehabilitación de 108 Unidades de Policía Comunitaria (UPC), además de la entrega de patrulleros y herramientas tecnológicas para fortalecer las investigaciones.

También se aplicarán encuestas y grupos focales para medir la percepción de seguridad en las zonas donde se han reactivado estas unidades policiales.

Heredia explicó que la seguridad ciudadana depende de la cooperación entre tres actores clave: la comunidad, las autoridades y la Policía, especialmente en zonas con alta actividad nocturna como La Mariscal o la llamada zona rosa de Quitumbe, donde el consumo de alcohol y las riñas callejeras suelen generar incidentes violentos.