La viceprefecta de Azuay, Alexandra Quintanilla Zamora, enfrenta posibles complicaciones legales tras ser declarada culpable de una contravención de tránsito por conducir en estado de embriaguez.
Una jueza la encontró responsable según el artículo 385.3 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) y le impuso 30 días de privación de libertad en el Centro de Privación de la Libertad de Infractores de Tránsito Mujeres de Cuenca (EMOV-EP).
Además de la detención, Quintanilla deberá pagar una multa de $1.446 y tendrá su licencia de conducir suspendida por 60 días. El incidente ocurrió la madrugada del 28 de febrero en la bajada de Todos los Santos y paseo 3 de Noviembre, durante un operativo de control de alcoholemia y documentos.
Durante la audiencia en el Hospital de Especialidades José Carrasco, a donde fue trasladada por presuntos problemas de salud, la viceprefecta se negó a realizar la prueba de alcotest. También mostró una licencia con otros nombres y apellidos, lo que generó inconsistencias en el procedimiento.
La agente civil de tránsito que participó en el operativo aseguró bajo juramento que Quintanilla era la conductora del vehículo y que trató de inducirla a error durante el control, confirmando así la responsabilidad de la funcionaria.
El fiscal del Azuay, Marcos Flores, indicó que Fiscalía investigará si los hechos podrían constituir un delito de acción pública. Explicó que las indagaciones se realizarán de oficio, sin un plazo definido, para determinar la existencia de responsabilidades penales adicionales.
Flores agregó que aún no se ha oficiado formalmente para iniciar la investigación, pero que el organismo está listo para hacerlo cuando lo considere necesario, cumpliendo con su obligación constitucional.

