Etiopía pide uso responsable del combustible por crisis petrolera tras cierre del estrecho de Ormuz

El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, pidió este lunes a los ciudadanos que hagan un uso responsable del combustible ante los problemas de abastecimiento provocados por el conflicto en Oriente Medio.

La escasez se vincula con la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y con el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte mundial de petróleo.

Llamado a priorizar necesidades básicas

Abiy Ahmed publicó el mensaje en la red social X. En su declaración pidió a distribuidores, estaciones de servicio y consumidores que prioricen el uso esencial del combustible.

El primer ministro explicó que la crisis energética afecta a los países que dependen de las importaciones de petróleo.

Según el jefe del Gobierno, los problemas de suministro continuarán hasta que el flujo de petróleo vuelva a la normalidad. Por ello insistió en que la población debe usar el combustible con moderación.

Medidas para estabilizar el mercado

El Gobierno etíope adoptó varias medidas para reducir el impacto económico de la crisis. Entre ellas se incluyen subsidios al combustible para garantizar el abastecimiento.

El ministro de Energía, Ahmed Shide, confirmó que el Gobierno también ejecutó compras de emergencia y liberó combustible de la reserva estratégica nacional.

Estas decisiones buscan estabilizar los precios de la gasolina y el diésel en el mercado local.

Acciones contra el contrabando

Las autoridades también anunciaron acciones legales contra personas involucradas en el contrabando de combustible dentro del país.

El Gobierno considera que estas actividades ilegales agravan la escasez en medio de la crisis energética.

Escalada del conflicto en Oriente Medio

El 28 de febrero, ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán desencadenaron una respuesta militar iraní contra Israel y contra intereses estadounidenses en la región.

La escalada afectó especialmente a los países del golfo Pérsico y provocó el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Teherán, lo que generó tensiones en el mercado energético mundial.