Especialistas en salud advirtieron sobre los riesgos que representa el contacto con agua estancada, especialmente durante temporadas de lluvias o inundaciones. Según los médicos, este tipo de exposición puede provocar infecciones en la piel y enfermedades bacterianas.
El doctor Díaz explicó que este problema sigue generando preocupación en varias zonas debido a la aparición de enfermedades infecciosas.
Riesgo de dengue y leptospirosis
El especialista señaló que el agua limpia acumulada puede convertirse en criadero del mosquito transmisor del Dengue.
En cambio, el agua contaminada o sucia representa un mayor riesgo de Leptospirosis, una infección bacteriana que puede transmitirse por contacto con superficies o suelos contaminados.
Recomendaciones para prevenir infecciones
Los especialistas recomiendan varias medidas para reducir el riesgo de contagio o afectaciones en la piel:
- Secarse lo antes posible si la ropa está mojada
- Cambiarse de vestimenta inmediatamente
- Evitar caminar descalzo en zonas húmedas
- Mantener limpias las heridas o cortes en la piel
Los médicos advierten que las heridas abiertas facilitan la entrada de bacterias al organismo.
Tratamientos según el tipo de afección
El tratamiento de las enfermedades dermatológicas depende del tipo de infección y del nivel de afectación en la piel.
En muchos casos, los médicos utilizan medicamentos tópicos, como cremas o pomadas. Sin embargo, algunas afecciones requieren tratamientos orales o combinados.
Por ejemplo, las alergias suelen tratarse con medicación oral, mientras que infecciones por hongos como la Tiña generalmente se controlan con cremas antimicóticas.
Importancia de acudir al médico a tiempo
Los especialistas recomiendan acudir a consulta médica si los síntomas en la piel persisten por más de tres días o si empeoran.
Además, advirtieron que muchas personas minimizan los síntomas y retrasan el tratamiento. En algunos casos, lesiones leves pueden agravarse con el tiempo.
Una de las afecciones comunes es el Intertrigo, que aparece en pliegues de la piel donde se acumulan calor y humedad.
Si estas lesiones se agrietan, pueden convertirse en puertas de entrada para bacterias y provocar infecciones más graves, incluso abscesos que requieren procedimientos médicos más complejos.

