El Ministerio de Defensa Nacional del Ecuador declaró la emergencia institucional para facilitar la compra de bienes y servicios destinados a la defensa del país.
La medida se adopta en el marco del conflicto armado interno y busca acelerar procesos de contratación que normalmente requieren más tiempo.
La decisión también fue aplicada por la Fuerza Terrestre del Ecuador y la Base Naval de Salinas.
Decisión se basa en decreto del presidente Daniel Noboa
El presidente Daniel Noboa dispuso el 16 de enero que los ministerios del Interior y Defensa analicen declarar una emergencia institucional. La disposición se emitió mediante el Decreto Ejecutivo n.º 288.
Después de 44 días, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, firmó la resolución el 2 de marzo.
El documento señala que los procesos de contratación habituales pueden retrasar el abastecimiento de recursos necesarios para las operaciones militares.
Emergencia regirá por 60 días
La declaratoria del Ministerio de Defensa tendrá una vigencia de 60 días y se extenderá hasta el 30 de abril.
En el caso de la Fuerza Terrestre y la Base Naval de Salinas, la emergencia podría prolongarse hasta el 1 y el 4 de mayo, respectivamente.
Escalada de violencia presiona las operaciones militares
Informes de las Fuerzas Armadas mencionan un escenario de violencia inusitada entre diciembre de 2025 y enero de 2026.
El documento señala una aceleración de la violencia y una alteración grave del orden público en el país.
Además, el Ministerio de Defensa reconoce que el incremento de las acciones de grupos criminales ha generado mayor demanda operativa.
Esto ha provocado desgaste del personal militar y de los sistemas logísticos utilizados en las operaciones.
Necesidades operativas de las Fuerzas Armadas
Entre las principales necesidades identificadas constan:
- Abastecimiento inmediato de armamento y equipos tácticos.
- Reposición rápida de recursos utilizados en operaciones.
- Mejora de sistemas logísticos y operativos.
- Adaptación administrativa para responder a escenarios de crisis.
El documento también considera imprescindible recuperar capacidades militares críticas.
Entre ellas se incluyen mayor movilidad terrestre, aérea y fluvial, mantenimiento del equipamiento y actualización de sistemas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento.

