La crisis energética en Cuba se ha intensificado desde mediados de 2024, provocando extensos cortes de electricidad que afectan a gran parte de la población y a sectores clave de la economía, como el turismo.
De acuerdo con datos de la Unión Eléctrica de Cuba, el pasado 12 de marzo cerca del 62 % de la isla permaneció desconectada durante el momento de mayor demanda energética, debido a los apagones que se registran de forma frecuente.
El Gobierno cubano atribuye parte de la crisis a las dificultades para obtener combustible, situación que, según las autoridades, se ha agravado por las sanciones impuestas por Estados Unidos.
Turismo en riesgo por la falta de energía
La situación también impacta al sector turístico, considerado una de las principales fuentes de divisas para el país. En 2024, el turismo generó unos $ 1.300 millones en ingresos, lo que representa cerca del 10 % de las exportaciones de la isla.
Sin embargo, el sector atraviesa una caída en la llegada de visitantes. Datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba señalan que en 2025 el país recibió 1.810.663 turistas internacionales, un 18 % menos que en 2024 y el peor registro desde 2002, sin considerar los años de la pandemia.
Además, la escasez de combustible para aviones anunciada en febrero generó preocupación entre operadores turísticos y aerolíneas, lo que podría afectar aún más la llegada de visitantes.
Proyecto solar para el aeropuerto de Varadero
Ante este escenario, las autoridades analizan medidas para garantizar el suministro eléctrico en infraestructuras clave. Una de ellas es la construcción de un parque solar en el aeropuerto internacional Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez, ubicado cerca del destino turístico de Varadero.
El proyecto, actualmente en fase de preparación, busca que el aeropuerto pueda autogestionar el total de su consumo eléctrico mediante energía solar.
Según autoridades del terminal aéreo, el parque fotovoltaico tendría capacidad para generar 1.212 megawatts, lo que permitiría cubrir la demanda energética del aeropuerto, especialmente entre las 10:00 y las 15:00, cuando la radiación solar es mayor.
El plan también contempla un sistema de almacenamiento que permitiría conservar energía durante hasta cinco horas, lo que ayudaría a mantener la operación del aeropuerto incluso cuando disminuya la generación solar.
Si se concreta, el proyecto podría contribuir a sostener la actividad turística en Varadero, considerado uno de los destinos más visitados de Cuba.

