Kim Jong Un afirma que Corea del Norte nunca renunciará a sus armas nucleares

El líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, aseguró que su país nunca abandonará su condición de Estado con armas nucleares y que continuará fortaleciendo su capacidad de disuasión frente a lo que calificó como amenazas externas.

Declaración tras su reelección

Las declaraciones fueron realizadas el lunes durante un discurso ante la asamblea legislativa en Pionyang, después de que el líder norcoreano fuera reelegido como jefe de la Comisión de Asuntos de Estado de Corea del Norte, el principal órgano de formulación de políticas del país.

Según reportó la agencia estatal KCNA, Kim señaló que el fortalecimiento del poder nuclear del país es un rumbo irreversible.

Consolidación del poder nuclear

Durante su discurso de política, el dirigente abordó temas relacionados con la defensa nacional, la economía y las relaciones exteriores.

Kim afirmó que Corea del Norte ampliará y desarrollará aún más su poder nuclear disuasivo, al que describió como un mecanismo de autodefensa.

También sostuvo que la decisión de consolidar su condición de Estado con armas nucleares ha estado plenamente justificada.

Preparación de las fuerzas nucleares

El líder norcoreano indicó que su país mantendrá una preparación precisa de sus fuerzas nucleares para responder a lo que denominó amenazas estratégicas.

Estas declaraciones se producen en un contexto de persistentes tensiones en la región y de continuos programas de desarrollo militar por parte de Pyongyang.

Tensión con Corea del Sur

En su intervención, Kim también lanzó duras críticas contra Corea del Sur, al que calificó como el Estado más hostil para su país.

Afirmó que Pyongyang tratará a Seúl en consecuencia y advirtió que cualquier acción que considere una violación contra su nación será respondida sin contemplaciones.

Liderazgo de la dinastía Kim

Kim Jong Un dirige Corea del Norte desde 2011, tras la muerte de su padre, Kim Jong Il.

El país fue fundado en 1948 por su abuelo, Kim Il Sung, y desde entonces ha estado gobernado por la misma familia.

Analistas y críticos internacionales sostienen que los procesos electorales en Corea del Norte están controlados por el régimen y buscan otorgar una apariencia de legitimidad política a la dirigencia.