Los comerciantes de negocios nocturnos en Guayaquil mantienen altas expectativas tras el levantamiento del toque de queda que rigió durante 15 días en varias provincias del país. La medida, aplicada entre las 23:00 y las 05:00 en Guayas, El Oro, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas, finalizó este 30 de marzo, generando alivio en sectores que dependen de la actividad nocturna.
El Gobierno implementó esta restricción como parte de un plan de seguridad enfocado en debilitar estructuras criminales y sus economías ilegales. Durante ese periodo, el Bloque de Seguridad desplegó más de 75.000 efectivos entre policías y militares, logrando más de 1.000 aprehensiones por diversos delitos e incumplimientos de la medida.
Pese a los resultados en materia de seguridad, comerciantes locales aseguran que sus ingresos se vieron afectados por la reducción de horarios. Javier Cuesta, quien tiene un negocio de venta de cangrejos en el centro de la ciudad, expresó que espera recuperar la clientela habitual en los próximos días.
“Nos sentimos aliviados. Aunque estuvo bien el toque de queda, ahora vamos a esperar que regrese la gente para recuperar las horas perdidas”, comentó.
Otros ciudadanos también ven con optimismo el fin de la restricción. Daisy Guerrero, comerciante de abastos, señaló que ahora podrá retomar su jornada laboral con normalidad, mientras que Maigualida Rodríguez, dedicada a la venta de comida rápida, explicó que sus mayores ingresos se generan en horario nocturno, por lo que la medida impactó directamente en sus ventas.
A pesar de las afectaciones económicas, varios coinciden en que el toque de queda contribuyó a mejorar la seguridad en el corto plazo. Sin embargo, esperan que las autoridades mantengan operativos similares sin afectar el desarrollo de sus actividades.
Con la eliminación de la restricción, los negocios nocturnos buscan reactivar su dinámica habitual y recuperar el flujo de clientes, en un contexto donde la seguridad y la reactivación económica siguen siendo prioridades para la ciudadanía.

