El vicepresidente del Consejo Nacional Electoral, Enrique Pita, defendió el adelanto de las elecciones seccionales al 29 de noviembre de 2026. Inicialmente, el proceso estaba previsto para el 14 de febrero de 2027.
Riesgos climáticos motivaron la decisión
En una entrevista con Ecuavisa, Pita explicó que el organismo recibió un informe técnico que advierte sobre posibles afectaciones por la temporada invernal.
El documento proyecta impactos en 488 parroquias de 143 cantones, distribuidos en 17 provincias. Cerca de dos millones de personas estarían en riesgo.
El funcionario alertó que las lluvias podrían afectar la infraestructura vial. Esto incluye el colapso de puentes y carreteras, lo que complicaría la logística electoral.
“Esto es un asunto serio”, afirmó.
Defensa de la medida y críticas
Pita sostuvo que el CNE actuó con responsabilidad para garantizar el desarrollo del proceso electoral. También indicó que la institución utiliza información de entidades nacionales y organismos internacionales.
Según explicó, estos análisis advierten sobre un invierno extremadamente severo.
Frente a las críticas, el funcionario aseguró que el organismo actúa con independencia. Esto incluye la evaluación de informes, incluso si provienen de entidades vinculadas a actores políticos.
Además, rechazó los señalamientos de la Comisión Nacional Anticorrupción, que cuestionó la decisión.
“No actuamos en función de un escenario político, sino de información técnica”, enfatizó.
Cambio de fecha, no suspensión
El vicepresidente del CNE aclaró que no se trata de una suspensión de elecciones. Se trata de un cambio de fecha dentro del marco legal vigente.
Añadió que, según los análisis disponibles, no existen alertas de condiciones climáticas severas para noviembre de 2026.
El adelanto del calendario electoral ha generado debate en el ámbito político. La medida impacta en los tiempos de organización de los partidos, en medio de procesos de cancelación de organizaciones políticas.

