Los mercados energéticos internacionales enfrentan fuertes presiones debido al conflicto en Medio Oriente y la guerra contra Irán. Como consecuencia, el precio del petróleo ha registrado subidas históricas que superan los 100 dólares por barril.
Sin embargo, el impacto de estas fluctuaciones no es igual para todas las economías. Analistas señalan que China podría resultar menos afectada que otras potencias gracias a las estrategias energéticas que ha desarrollado en los últimos años.
Reservas estratégicas y transición energética
Según expertos citados por CNBC, China ha acumulado una de las mayores reservas estratégicas y comerciales de crudo del mundo. Estas reservas permiten al país contar con varios meses de suministro en caso de interrupciones en el mercado.
Además, el gobierno encabezado por Xi Jinping ha impulsado una rápida transición hacia vehículos eléctricos y energías renovables. Esta política energética reduce gradualmente la dependencia del petróleo en el consumo total del país.
De acuerdo con estimaciones de analistas, el gigante asiático mantiene reservas equivalentes a entre tres y cuatro meses de consumo, lo que le brinda mayor margen de maniobra frente a crisis energéticas globales.
Menor dependencia del estrecho de Ormuz
Otro factor clave es la reducción de la dependencia del transporte marítimo de petróleo. China ha invertido en oleoductos terrestres y nuevas rutas de suministro, lo que disminuye el impacto de posibles bloqueos en rutas estratégicas.
Aunque entre 40 % y 50 % de las importaciones marítimas de petróleo del país pasan por el Estrecho de Ormuz, el peso real de esa ruta en el consumo energético total es menor.
El economista Ting Lu explicó que los envíos petroleros que atraviesan ese estrecho representan solo 6,6 % del consumo energético total de China. En el caso del gas natural, el impacto es aún menor, con cerca del 0,6 % de las importaciones.
Estrategias energéticas frente a la crisis global
En medio del actual escenario geopolítico, las principales potencias han ajustado sus políticas energéticas. Mientras China diversifica sus fuentes de energía y amplía el uso de renovables, Estados Unidos ha apostado por incrementar su producción interna de petróleo.
Aunque ninguna economía está completamente aislada de las turbulencias del mercado energético, algunos países cuentan con mayores herramientas para enfrentar las crisis derivadas de conflictos internacionales.

