Ecuador y Estados Unidos firmaron un acuerdo de comercio recíproco que busca ampliar el acceso de los productos ecuatorianos a uno de los mercados más grandes del mundo. La iniciativa forma parte de la estrategia del Gobierno para fortalecer las exportaciones no petroleras y mejorar la presencia del país en ese destino.
Un objetivo comercial que se buscaba desde hace décadas
El interés de Ecuador por alcanzar un acuerdo comercial con Estados Unidos no es reciente. Hace más de 20 años el país avanzó en negociaciones para un tratado de libre comercio junto con Colombia y Perú.
Sin embargo, el proceso se detuvo durante el gobierno del expresidente Rafael Correa, cuando se suspendieron las negociaciones que se desarrollaban en ese momento.
Mientras Colombia y Perú lograron acuerdos comerciales con Estados Unidos, Ecuador continuó dependiendo de mecanismos temporales de preferencias arancelarias.
El papel del sistema de preferencias arancelarias
Uno de los programas más relevantes fue el Andean Trade Promotion and Drug Eradication Act (ATPDEA). Este mecanismo permitía el ingreso de ciertos productos ecuatorianos con aranceles reducidos o eliminados.
No obstante, se trataba de un beneficio unilateral otorgado por Estados Unidos. Su vigencia dependía de decisiones políticas del gobierno estadounidense.
Con el paso del tiempo surgieron otros esquemas comerciales. Sin embargo, ninguno representaba un acuerdo permanente o recíproco entre ambos países.
Alcance del nuevo acuerdo comercial
El nuevo acuerdo se logró tras varias rondas de negociación. Inicialmente se buscó desmontar sobretasas arancelarias aplicadas por Estados Unidos a distintos países.
El pacto permitirá el acceso preferencial al mercado estadounidense para cerca del 53 % de la oferta exportable no petrolera de Ecuador.
El acuerdo cubre alrededor de 1.700 partidas arancelarias. Estas representan cerca de 2.900 millones de dólares de los más de 6.000 millones que Ecuador exporta actualmente a Estados Unidos.
Impacto esperado en la economía ecuatoriana
Autoridades y sectores productivos prevén que el acuerdo impulse la generación de empleo. El impacto sería mayor en actividades agrícolas como banano, café y cacao.
También se espera una reducción de costos para la industria. Esto se debe a que maquinaria y equipos podrán ingresar al país con menores aranceles.
La eliminación de barreras comerciales podría mejorar la rentabilidad de los productores ecuatorianos.
Un paso hacia un posible tratado de libre comercio
Analistas consideran que este acuerdo podría abrir el camino hacia un tratado de libre comercio más amplio con Estados Unidos.
Un acuerdo de ese tipo permitiría que toda la oferta exportable ecuatoriana ingrese sin aranceles a ese mercado. Entre los productos que podrían beneficiarse se encuentra el camarón, uno de los principales productos de exportación del país.

