Científicos han realizado un hallazgo crucial en el noroeste de Australia que podría ser la evidencia más antigua de fracturas tectónicas conocidas. Este descubrimiento, anunciado el 15 de julio en la revista Geology, sugiere que la tectónica de placas estaba activa hace unos 3,000 millones de años. La investigación proporciona nuevos detalles sobre los procesos tectónicos primitivos y alimenta el debate sobre la historia de la actividad tectónica en la Tierra.
Timothy Kusky, director del Centro de Tectónica Global de la Universidad de Geociencias de China y coautor del estudio, destacó a Live Science que los resultados demuestran movimientos horizontales de placas en una época muy remota. El estudio revela que enormes bloques de roca, del tamaño de ciudades, se movían horizontalmente por distancias de al menos 30 kilómetros. Estos patrones se asemejan a las fallas transformantes que observamos en arcos volcánicos modernos, como los Andes y Sumatra.
Aunque la tectónica de placas es un proceso fundamental que da forma a montañas y continentes, aún persisten debates sobre sus orígenes. Los modelos actuales sugieren que la Tierra primitiva tenía corrientes de convección subdesarrolladas, lo que podría haber impedido la dinámica tectónica que vemos hoy. Según algunas teorías, la tectónica de placas podría haber comenzado en el eón Hádico, hace más de 4 mil millones de años, mientras que otros creen que la «tapa estancada» dominó hasta hace aproximadamente 1,000 millones de años.
Estudiar estos procesos primitivos resulta complicado debido a la escasez de rocas antiguas. Sin embargo, el Cratón de Pilbara en Australia, que cuenta con rocas de 3,590 millones de años, ofrece una ventana única para investigar los inicios de la tectónica de placas. Kusky mencionó que el Cratón de Pilbara fue clave para definir la hipótesis de la «tapa estancada», y la zona de cizallamiento de Mulgandinnah dentro de este cratón podría ofrecer información crucial sobre la tectónica primitiva.
Los investigadores emplearon observaciones de campo y datos magnéticos de alta resolución para correlacionar las características enterradas con la geología superficial. Basándose en estudios anteriores y técnicas de geología estructural, reconstruyeron el desplazamiento de grandes bloques rocosos que se movían horizontalmente.
Aunque el hallazgo refuerza los modelos que sugieren que la tectónica de placas comenzó hace al menos 3,000 millones de años, algunos expertos, como Taras Gerya del Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zúrich, siguen siendo cautelosos. Gerya sugiere que otros procesos podrían explicar los patrones observados, como un régimen de «tapa blanda» donde la litosfera se comporta de manera semirrígida.
No obstante, Simon Lamb, profesor asociado de geología en la Universidad Victoria de Wellington en Nueva Zelanda, considera que la evidencia es convincente. Lamb argumenta que los desplazamientos de placas tan extensos sólo pueden explicarse mediante subducción, lo que valida la hipótesis de una actividad tectónica primitiva.
En resumen, el hallazgo en Australia ofrece nuevas perspectivas sobre los antiguos procesos tectónicos y podría redefinir nuestra comprensión de la evolución de la tectónica de placas en la Tierra.

