La start-up mexicana Mattilda ha comenzado su aventura en Ecuador a principios de 2024, destacándose por su enfoque innovador en el sector educativo. Esta plataforma, que también tiene presencia en México y Colombia, ha captado la atención de 20 colegios ecuatorianos en un corto periodo. José Tena, director comercial de Mattilda para Ecuador y Colombia, resalta que la empresa ha impactado a cerca de 100.000 estudiantes y padres a través de 180 colegios en la región, con una inversión total de $53,2 millones en financiamiento.
La trayectoria de Mattilda se origina en Lottus Education, un proyecto previo que permitió a una universidad crecer de 6.000 a 100.000 estudiantes en solo ocho años mediante la digitalización y automatización de procesos. A partir de esta experiencia, Mattilda surgió en 2022 en México para abordar la carencia de servicios financieros especializados en educación. Dos años después, la start-up expandió sus operaciones a Ecuador y Colombia.
Mattilda ofrece dos servicios clave: la automatización de la cobranza y el anticipo de pensiones. Su tecnología avanzada facilita el envío de recordatorios de pago, conciliación de cuentas y múltiples métodos de pago, reduciendo significativamente el tiempo dedicado a tareas administrativas para que los colegios puedan centrarse en la enseñanza. Además, ofrece anticipos de pensiones al inicio de cada mes para asegurar un flujo de efectivo constante y reducir el riesgo de impago. El costo de estos servicios varía según las métricas financieras de cada institución.
En Ecuador, Mattilda ha anticipado más de $900.000 en pensiones y otorgado créditos superiores a $200.000 a 20 colegios locales. La empresa inició sus operaciones en Ecuador en enero de 2024 y ha levantado más de $50 millones en deuda y capital para financiar sus actividades, permitiéndole ofrecer crédito y anticipos desde el primer día de cada mes.
La elección de Ecuador para su expansión se basó en la presencia significativa de instituciones educativas y condiciones similares a las de México y Colombia, lo que representa una oportunidad para implementar soluciones financieras y resolver problemas comunes de flujo de efectivo y gestión de cobranza. Con 7.000 estudiantes beneficiados y pagos gestionados por más de $300.000 en agosto, Mattilda proyecta un crecimiento de ingresos cuatro veces mayor para el año 2024.
Aunque en México existen algunas start-ups que ofrecen servicios similares, Mattilda se distingue por su oferta integral que incluye anticipos de pensiones y una gestión completa de la cobranza. En Ecuador y Colombia, los competidores son principalmente bancos y pequeñas instituciones de factoraje, que no están tan especializados en el sector educativo.
Mattilda está evaluando su expansión a otros países de la región, ya que la falta de flujo de efectivo y la gestión de cobranza son desafíos comunes en colegios de toda América Latina. La empresa busca ofrecer sus soluciones a más instituciones educativas para mejorar la eficiencia financiera en el sector.

