Estados Unidos y Israel ejecutaron este viernes ataques contra dos instalaciones nucleares en Irán, en una nueva escalada del conflicto que ya impacta a toda la región de Oriente Medio.
Mientras tanto, el presidente Donald Trump aseguró que las negociaciones indirectas con Irán avanzan. Sin embargo, decidió aplazar hasta el 6 de abril un ultimátum militar, supuestamente a pedido del gobierno iraní.
Ataques a instalaciones nucleares
El ejército israelí confirmó bombardeos sobre el reactor nuclear de Arak, ubicado en el centro de Irán. Además, reportó un ataque a una planta de extracción de uranio en Yazd.
Horas antes, medios iraníes ya habían informado sobre ofensivas conjuntas con participación estadounidense en esas instalaciones.
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, pidió contención para evitar riesgos mayores, como un accidente nuclear.
Escalada pese a contactos diplomáticos
Aunque Washington mantiene contactos indirectos con Teherán, el conflicto continúa intensificándose. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Irán no ha respondido formalmente a un plan de paz.
No obstante, indicó que existen señales de interés en la vía diplomática.
Aun así, sostuvo que las operaciones militares debilitarán significativamente a Irán en las próximas semanas.
Amenazas y tensión en el estrecho de Ormuz
Las autoridades iraníes endurecieron su postura. El canciller Abás Araqchi advirtió que su país impondrá un alto costo por los ataques.
Además, los Guardianes de la Revolución alertaron sobre posibles represalias contra intereses vinculados a Estados Unidos e Israel.
En ese contexto, Irán restringió el paso en el estratégico estrecho de Ormuz y obligó a embarcaciones a cambiar su ruta, lo que elevó los precios del petróleo a nivel global.
Expansión del conflicto
El conflicto ya se extiende más allá de Irán. En Líbano, el grupo Hezbolá intensificó ataques contra Israel.
Según autoridades locales, los bombardeos han dejado más de 1.100 muertos y cerca de un millón de desplazados.
La agencia ACNUR advirtió sobre el riesgo de una catástrofe humanitaria.
Preocupación internacional
Los países del G7 pidieron un cese inmediato de los ataques contra civiles e infraestructuras.
Analistas internacionales advierten que el conflicto podría agravarse por errores de cálculo, especialmente tras el protagonismo creciente de fuerzas militares iraníes.

