El Gobierno de Donald Trump desplegó cientos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en 14 aeropuertos de Estados Unidos para intentar reducir las largas demoras que afectan a los viajeros.
La medida se implementó en medio de una crisis provocada por la falta de personal en la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), cuyos trabajadores han dejado de asistir a sus puestos tras varias semanas sin recibir salario.
Filas de horas en aeropuertos
La escasez de personal ha generado filas de varias horas en los controles de seguridad, en plena temporada de vacaciones de primavera.
En el Aeropuerto Internacional Hartsfield‑Jackson de Atlanta, considerado el más transitado del mundo, el 41 % del personal de la TSA se ausentó el domingo.
Una situación similar se registró en el Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston, donde algunos pasajeros esperaron hasta cuatro horas para pasar los controles.
También se reportaron ausencias masivas de trabajadores en aeropuertos de Nueva York, Baltimore y Nueva Orleans.
Qué funciones cumplen los agentes del ICE
Según explicó el responsable de la política fronteriza de la Casa Blanca, Tom Homan, los agentes del ICE no están capacitados para operar equipos de seguridad ni escáneres de rayos X.
En cambio, su papel será apoyar en tareas logísticas, como el control de multitudes, la vigilancia de accesos o la orientación de pasajeros dentro de las terminales.
El objetivo es permitir que los empleados de la TSA se concentren en las tareas de seguridad más especializadas.
Incidentes y presión sobre la seguridad
La crisis coincide con otros problemas operativos en aeropuertos. En el Aeropuerto LaGuardia de Nueva York, las operaciones se vieron afectadas después de una colisión fatal entre un avión de Air Canada y un camión de bomberos, lo que obligó a cerrar temporalmente el aeropuerto.
Especialistas en seguridad, como el exdirector de la TSA John Pistole, consideran que la presencia visible de agentes federales también puede actuar como elemento disuasorio frente a posibles amenazas.
La preocupación por la seguridad se ha incrementado en el contexto internacional actual, marcado por tensiones y conflictos como la guerra en Irán.
Las autoridades no descartan ampliar el despliegue de agentes del ICE a más aeropuertos en los próximos días, mientras continúan los problemas de personal en la TSA.

