Actividad en Guayaquil promueve inclusión de niños con síndrome de Down

Madres y niños participaron en una jornada lúdica organizada en el Centro Valientes, ubicado en el sector de La Atarazana, como parte de las actividades por el Día Mundial del Síndrome de Down, que se conmemora cada 21 de marzo.

Entre las asistentes estuvo Marlene Cárdenas, quien llegó desde el suroeste de Guayaquil junto a su hijo de 10 años. El niño fue diagnosticado con autismo cuando tenía tres años. Desde entonces, la familia ha atravesado un proceso constante de terapias y acompañamiento profesional.

Familias destacan avances gracias a terapias

La madre asegura que el trabajo continuo ha permitido observar avances en el desarrollo de su hijo. Según relata, el apoyo familiar y la orientación de especialistas han sido claves para fortalecer sus habilidades.

También destaca la necesidad de mayor aceptación social hacia niños con distintas condiciones. A su criterio, muchos de ellos tienen capacidades para desarrollar habilidades extraordinarias cuando reciben las oportunidades adecuadas.

Una actividad para fomentar la inclusión

La jornada incluyó juegos y dinámicas dirigidas a estimular habilidades cognitivas y motoras de los participantes. Como símbolo de inclusión, los padres acudieron usando medias diferentes, una iniciativa que busca llamar la atención sobre la diversidad.

La actividad fue coordinada por los centros municipales de apoyo social del Municipio de Guayaquil.

Programas municipales atienden a más de 260 personas

Según explicó la coordinadora general de los centros municipales, Ximena Gilbert, estas iniciativas buscan demostrar que las personas con discapacidad pueden aprender y desarrollar múltiples capacidades si reciben orientación adecuada.

Actualmente, los centros municipales brindan atención a 262 niños y jóvenes con síndrome de Down, desde bebés de tres meses hasta adultos mayores de 50 años.

Terapias y formación artística para el desarrollo

Los programas incluyen terapias de lenguaje, atención psicológica y rehabilitación física. También se desarrollan talleres artísticos que abarcan disciplinas como canto, guitarra, batería, violín, teclado, teatro y danza.

Según los responsables del programa, el objetivo es fortalecer habilidades que permitan la inclusión de los participantes primero en el sistema educativo y posteriormente en el ámbito laboral.

El papel clave de las familias

Especialistas recalcan que el proceso de inclusión comienza en el hogar. Por ello, en los centros de atención también se trabaja con padres y cuidadores, quienes reciben orientación para apoyar el desarrollo de los niños.

Las autoridades municipales señalan que la meta de estos espacios es ampliar oportunidades y demostrar que las personas con síndrome de Down pueden desenvolverse plenamente en distintos ámbitos de la sociedad.