El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, informó que su país inició conversaciones con Estados Unidos en medio de la crisis económica que atraviesa la isla y del aumento de la presión política del gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump.
El anuncio confirmó versiones que circulaban en medios internacionales sobre contactos discretos entre ambos países y que pusieron en el centro de atención a una figura hasta ahora poco conocida dentro del escenario político cubano.
Se trata de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, de 41 años, conocido como “Raulito” o “El Cangrejo”, nieto del exmandatario Raúl Castro. El hombre también ha sido identificado como una persona cercana al histórico dirigente cubano y parte de su círculo de seguridad.
Aunque Rodríguez Castro no ocupa un cargo formal dentro del gobierno presidido por Díaz-Canel, algunos reportes lo mencionan como posible interlocutor de La Habana en reuniones confidenciales con el entorno del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Su presencia llamó la atención luego de aparecer sentado detrás de Díaz-Canel y junto a dirigentes del Partido Comunista de Cuba durante la alocución oficial en la que el mandatario confirmó la existencia de conversaciones entre ambos países.
En ese mensaje, el jefe de Estado cubano explicó que los diálogos buscan “encontrar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales” que mantienen ambas naciones desde hace décadas.
Por su parte, Trump aseguró que su administración mantiene contactos con funcionarios cubanos y sugirió la posibilidad de una “toma amistosa” del control de la isla, argumentando que el país enfrenta una profunda crisis energética, económica y humanitaria.
De acuerdo con reportes difundidos antes del anuncio oficial, uno de los encuentros entre representantes de ambos países habría ocurrido en febrero durante una reunión de líderes caribeños realizada en San Cristóbal y Nieves, donde asesores cercanos a Rubio habrían mantenido conversaciones con el nieto del histórico dirigente cubano.

