En Gdansk, Polonia, un hombre que instaló paneles solares en el balcón de su vivienda deberá retirarlos por decisión judicial, a pesar de haber contado con el respaldo de casi el 60% de sus vecinos. La medida fue ordenada por un juez, y el afectado anunció que apelará la resolución.
El propietario, identificado como Krzysztof, buscaba reducir su factura eléctrica y logró bajar el consumo en más de un tercio tras colocar los paneles, según reporta Noticias Trabajo. Antes de la instalación, solicitó permiso a la comunidad de vecinos y presentó un informe técnico de un perito en construcción.
El proyecto consistió en un kit comercial con dos paneles en la barandilla de una logia acristalada, anclajes y un microinversor para convertir la corriente continua en alterna, con una potencia inicial de 800 vatios. Más tarde añadió un tercer panel, alcanzando los 1,2 kW, y formalizó el cambio ante la distribuidora Energa-Operator, que le otorgó el estatus de prosumer, es decir, productor y consumidor simultáneo.
El problema surgió cuando solicitó la validación de la cooperativa de vecinos. La entidad cuestionó la autenticidad y trazabilidad de las firmas presentadas, señalando que no se podía verificar si correspondían a residentes legítimos o a inquilinos y visitantes. El juez respaldó la posición de la cooperativa, alegando que no existía forma de confirmar el apoyo real de la comunidad.
Krzysztof deberá desmontar los paneles, aunque se ha comprometido a apelar la decisión y no descarta mantener su iniciativa para aprovechar energía solar y reducir costos eléctricos.
El caso plantea un debate sobre la regulación de instalaciones solares en viviendas colectivas y la necesidad de procedimientos claros para garantizar la seguridad y acuerdo comunitario.

