Cumbre Escudo de las Américas reabre debate sobre estrategia regional contra el crimen organizado

Una iniciativa impulsada por Estados Unidos

La reciente cumbre Escudo de las Américas, impulsada por el presidente de Donald Trump, abrió un debate sobre el tipo de cooperación que los países del hemisferio pueden establecer para enfrentar el crimen organizado transnacional. El encuentro reunió en Miami a mandatarios de doce países latinoamericanos con el objetivo de explorar una estrategia común frente a fenómenos como el narcotráfico, la minería ilegal y el lavado de dinero.

Ecuador plantea amenazas compartidas

Desde el Gobierno ecuatoriano se ha insistido en que esta iniciativa responde a la existencia de amenazas comunes en la región. El presidente Daniel Noboa sostuvo que los problemas de seguridad que enfrenta el país están vinculados con dinámicas criminales que atraviesan fronteras y requieren cooperación internacional para enfrentarlas.

Una coalición para compartir capacidades

En la misma línea, la canciller Gabriela Sommerfeld definió el proyecto como una coalición que identifica amenazas comunes y que busca intercambiar buenas prácticas y capacidades entre los países participantes. Sin embargo, analistas señalan que los procesos criminales y las respuestas institucionales no son iguales en todos los Estados del continente.

El crimen organizado como fenómeno global

El analista internacional y catedrático de Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Adrián Bonilla, explica que las redes criminales operan a escala global. Según el académico, organizaciones vinculadas al narcotráfico, tráfico de armas y lavado de dinero mantienen conexiones en varios territorios al mismo tiempo, lo que refuerza la necesidad de cooperación entre gobiernos.

Ecuador y el aumento de la violencia

En el debate regional también se ha planteado si Ecuador enfrenta un fenómeno que otros países podrían experimentar en el futuro. Bonilla señala que medir el proceso en años resulta especulativo, ya que en América Latina los ciclos de violencia vinculados al narcotráfico han surgido de manera abrupta en distintos momentos, como ocurrió en México, Colombia o Honduras.

Debate sobre el enfoque de seguridad

Uno de los puntos centrales de la cumbre fue la cooperación en seguridad, que incluye intercambio de inteligencia, entrenamiento militar y coordinación entre fuerzas policiales. Sin embargo, Bonilla advierte que el uso exclusivo de estrategias de seguridad no aborda los factores estructurales del narcotráfico, que están vinculados con la demanda global de drogas y los incentivos económicos del mercado ilícito.

Dimensión geopolítica de la iniciativa

El docente universitario y coordinador del Laboratorio de Relaciones Internacionales IRLab, Santiago Carranco, sostiene que la cumbre también debe entenderse dentro de la estrategia geopolítica de Estados Unidos. Según su análisis, el encuentro busca contrarrestar la influencia de potencias como China y Rusia, fortalecer la cooperación en seguridad regional y consolidar apoyos diplomáticos en organismos multilaterales.

Hacia una nueva arquitectura de seguridad

Para la analista geopolítica Stephanie Macias, el Escudo de las Américas podría interpretarse como un intento de reorganizar la arquitectura de seguridad del hemisferio. Aunque no se trata de una alianza militar similar a la OTAN, la iniciativa plantea construir una red regional de cooperación para enfrentar el crimen organizado transnacional.